Después de larga ausencia, una parte del pueblo desbordante de sentimientos se auto convocó como respuesta al “ataque judicial y mediático” que sufre CFK y volvió a las calles. Teléfono para los dirigentes del campo popular: “el pueblo marchará con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”.

Esas calles que pandemia mediante y violando las disposiciones de ese momento fueron ocupadas por los “supuestos republicanos” por dos años y medio para esmerilar al Gobierno militando en contra de todo: vacunas, cuarentana y cualquier medida para proteger la salud de la población. También se apropiaron de las fechas y símbolos patrios, vociferando “flagrantes contradicciones” impulsados por ese “periodismo dependiente de los holdings (nacionales y extranjeros) propietarios de los medios de comunicación”, porque para mantener encendida la “llama del odio” y al mismo tiempo unificar ese lote variopinto de personas odiadoras que provienen de las clases altas pero también de una porción de clases medias y bajas, nada mejor que utilizar símbolos que todos reconocen como propio, “la bandera”. También cambiaron el significado de algunas palabras porque salieron a manifestarse contra un gobierno elegido con el 49% de los votos “para defender la democracia (¿?). Esa situación se acabó. La presencia del odio es constitutiva del neoliberalismo (2)

¿ Esta señora, qué entenderá por «libertad», habrá leído la «Constitución» alguna vez, cuál será su concepto de «República»?

ESTA VUELTA NO HABRÁ VICENTIN

El campo popular debe seguir ocupando “las calles” en forma organizada y sin violencia, evitando caer en las provocaciones que seguro habrá por doquier (recordar los 2 contenedores de escombros que misteriosamente “la derecha” sembró a metros del departamento de Cristina).

Contenedores puestos misteriosamente a metros del departamento de CFK

Cada medida del Gobierno debe ser defendida como si fuera la más importante con las movilizaciones correspondientes porque es la única estrategia posible que tiene el ciudadano de a pie para enfrentar el tremendo poder económico, político, mediático y judicial que el “establishment” posee, pero para ello el Gobierno debe empezar a comunicar al pueblo como corresponde y rever ese «tonta decisión de no usar la cadena nacional».

Esta vuelta no habrá Vicentin, “hay que hacer lo que hay que hacer”, porque la derecha tiene “muy claro” lo que ellos van a hacer, vuelvan o no vuelvan al gobierno: “NO CEDER UN CENTÍMETRO LOS PRIVILEGIOS ACUMULADOS EN 200 AÑOS”.

MODUS OPERANDI DE LA OLIGARQUÍA

En “La Burguesía Terrateniente Argentina”, Jacinto Oddone, afirma que las leyes que se dictaron con posterioridad a la Campaña al Desierto enajenaron a precio vil 32.006.421 hectáreas, con la aclaración que 24 personas recibieron parcelas que oscilaban entre las 200 mil y las 680 mil hectáreas.

Así se consolidó la Oligarquía agroexportadora

Este mismo grupo, insertó a Argentina internacionalmente como colonia inglesa de facto. Nos han enseñado, con particular empeño, el concepto “granero del mundo” para que lo aceptemos y asimilemos como algo positivo, como la referencia a una edad de oro de nuestro país a la que siempre sería deseable volver. En realidad, se trata de la mejor definición de la condena –decretada por el mercado mundial y aceptada con gusto y beneficio por nuestras oligarquías locales– a ser proveedores de materias primas y compradores de productos elaborados, muchas veces con nuestros mismos productos primarios.

En 1904, el gobierno de Roca le encargó al médico catalán Juan Bialet Massé un informe sobre el estado de la clase obrera en la Argentina. El doctor Bialet Massé en su famoso informe dice: “El paludismo es endémico en Tucumán, Salta y Jujuy; el tracoma ha invadido Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Corrientes; la tuberculosis, el alcoholismo y las avariosis se han difundido en todo el país; el bocio y el cretinismo endémico se desarrollan en el Norte, produciendo una situación angustiosa. La mortalidad infantil de 0 a 1 año da índices alarmantes llegando a cerca del 300 por mil en Salta y Jujuy, mientras en Nueva Zelanda apenas llega al 39 por mil.

Además, el teniente coronel Rodríguez Jurado, jefe del distrito militar número 61 en un documento afirma que el 45 por ciento de los jóvenes de 20 años presentados para hacer el servicio militar fueron rechazados por debilidad constitucional, falta de peso, de talla o de capacidad torácica.

La oligarquía concentraba la riqueza y la miseria se repartía en las mayorías. La “Argentina rica” lo era para unos pocos, muy pocos. (3)

ESE OSCURO OBJETO DEL DESEO DE LA OLIGARQUÍA

A la oligarquía nunca le interesó la democracia, por paradójico que parezca, “el anti peronismo es anterior al peronismo” porque hoy se denomina “anti peronismo” a ese sector que “odia” al peronismo, pero ese sector ya existía mucho antes, sólo que odió otras expresiones políticas. El oscuro deseo de la oligarquía siempre fue que “el campo popular no exista, no se manifieste, no tenga líderes políticos”. Lo grave es que ahora lo dicen a viva voz y por los medios masivos de comunicación.

La primera presidencia de Hipólito Yrigoyen impulsó una serie de políticas de nuevo tipo que en conjunto señalaban una tendencia nacionalista transformadora, entre las que se destacaron la creación de la empresa petrolera estatal YPF, las nuevas leyes rurales, el fortalecimiento de la red pública de ferrocarriles, la Reforma Universitaria y una política exterior fuertemente autónoma de las grandes potencias.

En 1928, la oligarquía no estaba dispuesta a tolerar otro gobierno del legendario caudillo de la UCR. Pusieron en marcha el “Manual del Desestabilizador – Siglo XX”. Primero criticaron al gobierno por su forma de gobernar, tratándolo de tirano, totalitario, déspota, luego el ataque subió la apuesta y atacaron su capacidad para gobernar instalando conceptos como inepto, después atacaron su honestidad: “corrupto”, y por último su moralidad.  Así se convenció a gran parte de la ciudadanía que lo había votado por segunda vez, “si el líder era lo que la prensa decía, merecía una revolución”. Así lo creían los estudiantes, los profesionales, los sectores medios, que fueron los que se plegaron a los pedidos de renuncia que se precipitaron hacia fines de agosto de 1930. Su derrocamiento, también contó con el beneplácito de los partidos de la futura “Concordancia” (UCR Antipersonalista, Socialista Independiente y Demócrata Conservador) y por supuesto de los grupos petroleros extranjeros.

El periodismo de los grandes medios apuñalando la «democracia».

Sin apoyo popular en la calle, el golpe hubiera estado condenado, pero la prensa hizo su trabajo y los dueños de la Argentina triunfaron. Una turba saqueó la modesta vivienda de Yrigoyen, quien fue detenido y confinado en la prisión de la isla Martín García.

Desde 1930 y hasta la fecha, los dueños de la Argentina (oligarquía + cipayos de toda laya) han usado una y otra vez el mismo método: dividir al pueblo, inyectar odio utilizando cualquier medio, con “el cuarto poder” como vanguardia.

En 1955 “los padres y abuelos de los hoy autodenominados republicanos”, no dudaron en bombardear la Plaza de Mayo y matar a más de 300 civiles y herir a 1200 personas para iniciar el derrocamiento de Perón cuyo gobierno fue elegido por el pueblo. Tampoco les tembló el pulso para ejecutar entre el 9 y el 12 de junio de 1956 a veintisiete civiles y militares, en fusilamientos clandestinos en una zona de basurales de José León Suárez, provincia de Buenos Aires. Estos hechos fueron relatados magistralmente por Rodolfo Walsh en Operación Masacre.

Los dueños de la Argentina tampoco estuvieron de acuerdo con Frondizi (derrocado en 1962) ni con Illia (derrocado en 1966) y en 1976 decidieron dar el “gran golpe” para imponer a sangre y fuego el “neoliberalismo” usando a las FFAA para desarrollar un terrorismo de Estado jamás visto.

Ahora bien, a pesar de proscribir al peronismo por 18 años, en 1973 el campo nacional y popular volvió.

Ahora se demoniza al kirchnerismo y a CFK, pero hagan lo que hagan y digan lo que digan, el campo popular ya volvió a las calles.

EL PARTIDO JUDICIAL

La convocatoria de Juan Ramos Padilla y Jorge Rachid “Corte a la Corte”, también pone gente en las plazas y actos multitudinarios desmienten esto de que a la gente no le interesa el tema de la justicia”.

El poder judicial ha sido siempre una herramienta de control social, para tenerlos sometidos”, dijo Ramos Padilla durante su intervención. “El eje de la manifestación es terminar:  con la Corte actual que desparrama pus jurídica por el Poder Judicial, con el lawfare y para democratizar la Justicia.

Gobernar es movilizar

“Gobernar es movilizar” recuerdó José Pablo Feinmann que escribió Horacio González en uno de los últimos números de la revista Envido, en mayo de 1973. Desde siempre, el campo popular se fortalece cuando emprende batallas en las que no tiene garantías de triunfar y se debilita cuando decide no darlas. La pretensión, en los dos últimos años, en que el Gobierno trató de consensuar con el «establishment» sólo tiene sentido si además se acompaña con amplios sectores movilizados en el espacio público. El Frente de Todos «no ha movilizado» sus bases; primero fue la pandemia, después por la tibieza y la pésima comunicación de todo lo bueno que se está sembrando y tercero porque a más de un líder sindical, no le interesa la movilización. Es hora de poner en marcha otra estrategia, aquella que incluye a un pueblo movilizado y decidido a pelear por una vida más digna.

Gobernar es movilizar

(1) ROSSO Daniel periodista.

(2) ALEMAN Jorge psicoanalista y escritor.

(3) PIGNA Felipe historiador

Diseño Gráfico. Lic Griselda CATRAMBONI

© Cr. Daniel ROY