La ONU sale a la cancha a jugar el partido contra el equipo que roba al mundo recursos por u$s 427.000 millones por año, según el informe realizado con rigor científico y mirada conservadora que publicó la La Red de Justicia Fiscal en 2020.

En su lucha contra los flujos financieros ilícitos, La Red de Justicia Fiscal, logró después de muchos años, convertir una utopía en realidad. El objetivo fue y es convertir a la ONU en el buque insignia de la batalla contra la acción inmoral e indefendible de la evasión y elusión fiscal cuyos protagonistas principales son las “multinacionales” y los súper-ricos (el 1% de la población mundial posee el 50% de la riqueza mundial).

Los “flujos financieros ilícitos” (dinero producido por un delincuente) tiene dos vertientes: 1) Los nacidos de un “acto ilegal” realizado por un delincuente que la sociedad aborrece (narcotraficante, tratante de personas, vendedores de armas y cualquier otro delito) 2) Los nacidos en un “acto legal” realizado por otro tipo de delincuente, son personas educadas que la sociedad respeta (importadores hábiles en la sobrefacturación, exportadores maestros de la subfacturación, ocultamiento de ventas mediante empresas offshore, etc.).El monto total de éstos últimos son muy superiores a aquellos. En las guaridas fiscales se juntan todos ellos, comparten la mesa y las leyes que ellos mismos crean para que todo sea legal pero NO LEGÍTIMO.  Lo legal se apega al derecho, Lo legítimo además implica seguir un camino correcto, justo, auténtico, moral y ético. Lo legítimo se simboliza con lo que se alcanza con justicia, lo que se merece, lo legal en cambio puede simbolizarse con un sello oficial. 

PRIMER PASO

El primer paso se materializó en el informe final del PANEL FACTI (Panel de Alto Nivel de la ONU sobre Responsabilidad Financiera Internacional, Transparencia e Integridad), que reunió a personalidades de todo el mundo con el objetivo de combatir las corrientes financieras ilícitas y promover el desarrollo sostenible. Después de 1 año de profundos análisis, el PANEL FACTI dio a conocer su informe basado en las recomendaciones realizadas durante mucho tiempo por la Red de Justicia Fiscal (Tax Justice Netowork).

Para la Red de Justicia Fiscal, el ABC de la lucha contra los flujos financieros ilícitos son:

A: Intercambio automático de información entre países sobre saldos bancarios y situación patrimonial que las empresas y las personas poseen en el extranjero. Por ejemplo: Uruguay debería informar a Argentina datos financieros que los argentinos tienen en Uruguay para ocultar el verdadero valor de su patrimonio y así pagar menos impuestos en casa, y Argentina informar a Uruguay. La información debe circular en forma automática sin requerimiento previo.

B: Identificación clara y precisa de “beneficiario real”. Un beneficiario final es la persona real, de carne y hueso, que en última instancia posee, controla o recibe ganancias de una empresa, incluso cuando la empresa pertenece legalmente, en papel, a otra persona o entidad.

Intenta combatir el sistema matrioskas o mamushkas, donde una empresa controla a otra y esta a su vez es contralada por otra, para ocultar el verdadero dueño.

C: La presentación de informes públicos país por país es una práctica contable que requiere que las empresas publiquen cuántas ganancias y costos incurren en cada uno de los países en los que operan, para que tributen en cada país lo que corresponde. De lo contrario las empresas publican todas las ganancias y costos en las que incurren en todo el mundo como una suma agrupada y las declaran en una guarida fiscal (libre de impuestos) o en países de muy baja tasa impositiva donde no tienen ninguna actividad real. 

Hace varios años, la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) que emite recomendaciones a los 37 países miembros adoptó el “intercambio de información automática” y “el informe país por país” pero lo hizo de tal manera que se convirtió en GATOPARDISMO. Allí radica la importancia de que la ONU (193 países miembros) tome cartas en el asunto y el informe presentado es muy concreto: poner en marcha el ABC.

El PANEL FACTI, también adoptó en su informe otra recomendación de la Red de Justicia Fiscal y pide que las multinacionales sean gravadas de manera unitaria y sujetas a un impuesto corporativo mínimo global, para poner fin a la carrera a la baja de tasas impositivas entre los países que chantajeados por las empresas multinacionales (si no aceptan sus condiciones se radican en otro país) ofrecen tasas impositivas cada vez más bajas disminuyendo sus propias recaudaciones. Para evitar eso, se propone una tasa impositiva mínima global, que todos los países tendrían la obligación de respetar. El FMI hace varios años manifestó su preocupación por la baja de tasas impositivas.

Otro aspecto muy importante del informe PANEL FACTI es crear estándares internacionales para los profesionales del derecho, del sector financiero y de la contabilidad a nivel internacional porque se les debe considerar igualmente culpables si están involucrados en los delitos; es decir atacar la estructura jurídica que ha logrado hacer legal lo ilegítimo. El informe pide un conjunto de reformas a la arquitectura global, y tienen una cosa en común: le quitan poder a la OCDE y las instituciones relacionadas, y lo ubican en instituciones globalmente inclusivas.

Además, el PANEL FACTI propone defender a los periodistas y a todos los actores que encuentren información y la den a conocer a las autoridades (Julian Assange y otros: héroes digitales del siglo XXI). Hay que protegerlos de las distintas actividades que puedan perjudicarlos. Esto incluye a las personas dentro de las empresas que saben que hay prácticas ilegales y las informan a las autoridades judiciales.

CUÁL ES EL CAMINO

Crear una convención de las Naciones Unidas en materia tributaria que establezca los principios de control y cooperación tributaria, y que cree un órgano intergubernamental en las Naciones Unidas que se encargue de los temas tributarios” que estén incluidos todos los países., además de un Centro para el monitoreo de los derechos fiscales, para recopilar, analizar y publicar datos sobre el alcance del abuso fiscal internacional que afecta (y facilitado por) cada país y jurisdicción individual. Estas reformas son necesarias para abordar las fallas fundamentales de la arquitectura existente, es decir, las fallas fundamentales de la OCDE. e instituciones relacionadas para proporcionar un progreso justo, eficaz y globalmente inclusivo contra el abuso fiscal.

La cuestión pendiente ahora es la de la voluntad política. ¿Están los políticos de la ONU dispuestos a emprender esta batalla territorial, mientras los funcionarios de la OCDE son cada vez más abiertos en su hostilidad? ¿Están los jefes de estado y los ministros de finanzas preparados para impulsar las medidas, realizar los poderosos cambios necesarios y cosechar los ingresos?

La voluntad política no es una cuestión de voluntad de los políticos, sino del contexto político en el que operan. Se dice que los legisladores no ven la luz,  pero sienten el calor. Al contexto político hay que generarlo, por eso algunos ilustres como Joseph Stiglitz, , Thomas Piketty, Magdalena Sepúlveda Carmona, Wayne Swan, Gabriel Zucman, Jayati Ghosh , José Antonio Ocampo, entre otros, han enviado una carta abierta a Joe Biden donde piden que garantice que Estados Unidos  coopere con otros países dispuestos a generar una reforma integral que sea equitativa para Estados Unidos y para el resto del mundo; involucrarse en el sistema multilateral y aceptar a la vez un compromiso internacional  en materia de tributación de las multinacionales.

Sin ser una panacea y con todas las falencias conocidas, la ONU es la única posibilidad de establecer un organismo multilateral, toda vez que mientras el dinero fluye sin fronteras, los países sólo tienen potestad tributaria dentro de sus fronteras; ningún país por si solo puede dar batalla. No es un problema de países ricos y pobres, ni hemisferio norte y sur, esto afecta a toda la población mundial.

Si  evitamos que nos roben, entonces no hará falta bajar salarios ni jubilaciones, las empresas chicas y medianas pagaran menos impuestos (ahora pagan por lo que no pagan las multinacionales y los súper-ricos), el déficit fiscal disminuirá y los Estados podrán atender con más recursos salud, educación, seguridad y bienestar general. No hacen falta nuevos impuestos, sólo se necesita que las multinacionales y los súper-ricos cumplan con el contrato social del capitalismo.

La más larga caminata comienza con un paso.

(1) Alex COBHAM – Tax Justice Network : A tide-turning moment in the global struggle for tax justice.

(2) ONU – ECOSOC (Consejo Económico y Social) Informe PANEL FACTI

(3) An open letter to Joe Biden on International Corporate Taxation

ILUSTRACIÓN GRÁFICA: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY