Las elites mundiales y las multinacionales comenten un “ABUSO FISCAL EXTRAORDINARIO”, en perjuicio de toda la humanidad. La TAX JUSTICE NETWORK (Red de Justicia Fiscal) acaba de publicar el primer informe llamado “El Estado de la Justicia Fiscal 2020” (1); en él denuncia que el mundo pierde más de 427 mil millones de dólares en impuestos al año a causa del abuso fiscal internacional. De los 427 mil millones, 245 mil se pierden debido a que las empresas multinacionales transfieren sus ganancias a paraísos fiscales a fin de ocultar las ganancias que obtuvieron realmente en los países en los que operan y, por tanto, pagan menos impuestos de los que deberían. Los 182 mil millones de dólares restantes se pierden debido a que las personas adineradas ocultan activos e ingresos no declarados en el extranjero, fuera del alcance de la ley.

Como consecuencia, el mundo perderá durante el “año de la pandemia Covid-19” el equivalente a casi 34 millones de salarios anuales de personal de enfermería en los paraísos fiscales.

Ahora, un mayor número de personas pretenden y exigen a sus gobiernos que tomen decisiones sensatas y fundamentadas sobre la mejor forma de reunir, distribuir e invertir los recursos públicos para protegerlos del virus y de sus consecuencias sociales y económicas. Y en el centro de este nuevo enfoque se sitúan las preguntas sobre fiscalidad: ¿A quién debería pedir nuestra sociedad que aporte más impuestos en este momento de necesidad? ¿Deberíamos destinar nuestros impuestos a financiar a las personas que no pueden ir a trabajar, a proteger la salud pública, utilizar fondos públicos para rescatar empresas?

La Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) recordó que ante la crisis global económica y sanitaria del coronavirus y con el aumento exponencial de los gastos fiscales comenzaron a surgir en varios países del mundo, planteos similares, con nuevos impuestos, contribuciones excepcionales o aportes “patrióticos”, que recaigan sobre los sectores de mayores ingresos y patrimonios. En países europeos como España, Italia, Suiza y Rusia, y en los sudamericanos como Brasil, Chile, Perú y Ecuador, también se avanza con tributos similares, enfocados en combatir los efectos económicos de la pandemia de Covid-19. (2)

En Argentina, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de Ley “Aporte Solidario Extraordinario a grandes fortunas” y la votación puso blanco sobre negro qué intereses defienden los representantes del pueblo (legisladores). Así se pudo ver con claridad que el bloque “Juntos por el Cambio” no sólo votó en contra, sino que mostró su propio grafico donde queda claro que defienden los intereses de menos del 0.02% de la población con la falaz excusa que ese sector es el que genera inversión y trabajo en Argentina. Si esto fuera cierto, Mauricio Macri hubiera sido reelecto; en cambio ese sector es el causante de los mayores abusos fiscales.  

LA UCR da verguenza ajena, de primer partido político con participacción popular, al actual mamarracho, que según la Real Academia significa: Cosa muy mal hecha o ridícula.

¡¡ Los proceres del radicalismo decepcionados !!

El Frente de Izquierda y Trabajadores – Unidad, también dejó claro que no quieren sacarle un peso a Paolo Roca, Bulgheroni, Pagani, Macri, Caputo, etc. excepto que se vote “su proyecto”.

Trabajo para la verdadera izquierda
DEL PLA – DEL CAÑO

Resumiendo: si depende de Del Caño, el movimiento nacional y popular se va “al caño”.

PAÍSES RESPONSABLES DE LOS ABUSOS FISCALES

El informe “Estado de la Justicia Fiscal 2020” también revela que los países de ingresos más altos son responsables de facilitar el 98% de todas las pérdidas fiscales mundiales, mientras que los países de ingresos más bajos son responsables de menos del 2% de todas las pérdidas fiscales mundiales. Casi todas las personas en prácticamente todos los países del mundo asumen los costos en que provocan los defraudadores fiscales. La gente soporta servicios públicos innecesariamente deficientes, desigualdades innecesariamente profundas, tasas de mortalidad innecesariamente elevadas, gobiernos y administraciones públicas innecesariamente débiles y corruptas. Solo ganan los defraudadores fiscales y los millonarios de los paraísos fiscales, a costa de todos los demás.

La OCDE ha tomado este año la iniciativa encomiable de publicar los datos agregados presentados por países miembros, revelando dónde están declarando ganancias y pagando impuestos las empresas multinacionales, y posibilitando que se detecte y denuncie en este informe el abuso fiscal corporativo con un alcance y una precisión sin precedentes. No obstante, (el diablo está en los detalles) al agregar los datos de los informes presentados por los países antes de darlos a conocer al público, la OCDE y los gobiernos de Europa han optado por ocultar la identidad de los defraudadores fiscales corporativos, que han estafado a sus poblaciones y a las personas de todo el mundo en cientos de miles de millones de ingresos fiscales al año. La OCDE y los gobiernos europeos deberían publicar los datos desglosados a nivel de empresa que ya poseen para que todos puedan estar informados por igual y hacer su propia evaluación sobre a quién beneficia nuestro sistema fiscal mundial actual y cómo este debe cambiar.

El abuso fiscal priva a los países de miles y miles de millones en impuestos que se necesitan con urgencia y nos impide construir sociedades mejores, más saludables y más justas.

Se necesita que la “aldea global” genere riqueza: los trabajadores necesitan educación y servicios sanitarios, las fábricas necesitan redes eléctricas y sistemas de eliminación de residuos, los productos necesitan carreteras y carriles para ser transportados y todos necesitan la aplicación de la ley para proteger sus derechos y respetar sus acuerdos comerciales. El abuso fiscal concede a las multinacionales el privilegio de no aportar según su mayor capacidad a las contribuciones realizadas por el resto de la   economía, y sustrae a un país los fondos necesarios para mantener en funcionamiento la aldea económica y producir más riqueza.

En pocas palabras, el actual sistema fiscal mundial está programado para dificultar la recaudación de impuestos sobre las ganancias, los ingresos y la riqueza en la parte superior de la escala. Todos se beneficiarán de solucionar esta situación, excepto los defraudadores fiscales. Incluso las personas de los paraísos fiscales más agresivos, que socavan los derechos impositivos de otros países, normalmente no se benefician de las limitadas ‘ganancias’ que ellos reciben.

El informe no sólo detalla cuánto pierde cada país, sino también cuánto le hace perder a otros países, así tenemos por región lo siguiente:

REGIÓNPIERDEHACE PERDER
   
   
AFRICAu$s 23.000 millonesu$s    3.500 millones
ASIAu$s 46.000 millonesu$s  67.000 millones
CARIBE e Islas Américau$s       642 millonesu$s  58.000 millones
EUROPAu$s  79.000 millonesu$s  99.000 millones
LATINOAMÉRICAu$s  40.000 millonesu$s     3.400 millones
AMÉRICA NORTEu$s  57.000 millonesu$s     7.500 millones
OCEANIAu$s     2.600 millonesu$s     4.800 millones

Los mayores perdedores de impuestos en valores absolutos son: 1. Estados Unidos 2. Reino Unido 3. Alemania 4. Francia 5. Brasil.  Los mayores contribuyentes a las pérdidas fiscales de otros países son: 1. Islas Caimán 2. Reino Unido 3. Países Bajos 4. Luxemburgo 5. Estados Unidos

 El 37.4% de las pérdidas fiscales mundiales son autorizadas por la telaraña del Reino Unido: el Reino Unido, con sus territorios de ultramar y dependencias de la corona.  El 55.4% del abuso fiscal corporativo a nivel mundial es autorizado por el “eje de la evasión fiscal” (el verdadero eje del mal): el Reino Unido, con sus territorios de ultramar y dependencias de la corona, los Países Bajos, Luxemburgo y Suiza.

Quién pierde y hace perder en América Latina:

PAÍSPIERDEHACE PERDER
ARGENTINAu$s    2.340 millones (*)u$s      80 millones
BRASILu$s  14.630 millonesu$s      95 millones
CHILEu$s        414 millonesu$s 1.850 millones
COLOMBIAu$s   11.640 millonesu$s       59 millones
MEXICOu$s      8.250 millonesu$s         0 millones
PANAMÁu$s            91 millonesu$s     326 millones
GUATEMALAu$s            31 millonesu$s     144 millones
REP. DOMINICANAu$s            91 millonesu$s        53 millones
PARAGUAYu$s            93 millonesu$s        42 millones
URUGUAYu$s            26 millonesu$s          1 millón

(*) Para Argentina, la perdida equivale a todas las exportaciones durante 2019 de: Pescados, Hortalizas y legumbres sin procesar y Miel u$s 2.247 millones (INDEC).

Hay que tener en cuenta que la tabla muestra valores absolutos y que relacionados con otros datos tales como la dimensión de la economía de cada país, la recaudación tributaria actual, el nivel del deficit fiscal, etc, nos muestra una perspectiva más dramática que excede este post.

DEFICIT FISCAL Y ABUSO FISCAL

Es música de todos los días, escuchar “hay que bajar el déficit fiscal”. Hay dos maneras de lograr ese objetivo: disminuir gastos o aumentar los ingresos. Para aumentar los ingresos no hace falta crear nuevos impuestos, sólo basta con disminuir la hipocresía de las multinacionales y de los ricos que esconden dinero y patrimonio mediante el ABUSO FISCAL que el informe “Estado de Justicia Fiscal 2020” ha cuantificado. Ahora sabemos, cuánto pierde cada país por ese ABUSO FISCAL y podemos exigir a nuestros gobiernos que disminuya el déficit cobrando los impuestos que el CONTRATO SOCIAL DEL CAPITALISMO establece para aquellos sectores privilegiados de la sociedad: “a mayor capacidad contributiva, pagar más impuestos”.  

Este nivel de ABUSO FISCAL ha sido posible porque durante las últimas décadas, nuestros sistemas fiscales (las leyes y políticas que estipulan quién contribuye en la fiscalidad, cuánto contribuye y cuándo lo hacen) han sido dictadas al compás del NEOLIBERALISMO a nuestros gobiernos, predominantemente por gigantes corporativos que persiguen sus propios intereses, mientras que la mayoría del público se ha quedado al margen del proceso de toma de decisiones.

El “ABC” de la transparencia fiscal (intercambio automático de información, registros de beneficiarios reales y presentación de informes desglosados por países) resulta fundamental para garantizar que el secretismo no frustre el interés público por combatir los paraísos fiscales y gravar la riqueza y los ingresos allí donde se desarrolla la actividad económica. Asimismo, es esencial asegurarse de que las autoridades fiscales dispongan de la información que necesitan para realizar su trabajo.

Hay avances importantes. El informe está basado en los datos publicados por la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos) y el G20 (principal foro de coordinación de políticas macroeconómicas entre las veinte economías más importantes del mundo) por la presión ejercida por organizaciones como la Tax Justice Network y la Global Alliance for Tax Justice quienes desarrollaron los modelos matemáticos para procesar dichos datos con rigor científico.

Estos desafíos dejan patente la necesidad de una gobernanza mundial: una convención fiscal de la ONU que garantice un foro global y auténticamente representativo para establecer normas multilaterales coherentes para fiscalizar a las multinacionales, con el fin de lograr la cooperación fiscal necesaria entre los gobiernos y para ofrecer una transparencia fiscal multilateral integral: el “ABC” en su totalidad.

Raúl Scalabrini Ortiz: todo lo no regulado queda implícitamente legislado a favor del más fuerte. Ley de la selva se la denomina en otras ligas.

(1) “El Estado de la Justicia Fiscal 2020” producido por Tax Justice Network, Global Alliance for Tax Justice y PSI Public Services International Federación Sindical Mundial .

(2) Ambito Financiero

DISEÑO GRÁFICO: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY