Para el “Deep State” o “Estado Profundo” sólo se trata de quien es el CEO (Chief Executive Officer, «Oficial Ejecutivo en Jefe), es decir quién es el “gerente general” que ejecutará las políticas económicas, sociales y militares que los dueños de la empresa mundial llamada “PODER GLOBAL” (1% de la población mundial que poseen 50% de riqueza del mundo) han decidido continuar para seguir acumulando más y más riqueza y, por lo tanto, más poder. Al sector financiero y las multinacionales, ahora se suman Alphabet (Google), Apple, Microsoft, Facebook y Amazon.

Para quienes viven en EEUU seguramente SON DIFERENTES, no es lo mismo uno que otro y dependerá de la situación económica, raza, etnia, religión, etc.  de cada uno. La política impositiva, de salud, de inmigración, la cuestion racial, entre otras, divide aguas. Cuestiones internas donde abundan razones en cada sector de la ciudadanía norteamericana a favor y en contra de cada candidato presidencial.

ESTADO PROFUNDO

El origen del concepto como tal tiene directa relación con la creación de una red secreta establecida en Turquía por Mustafa Kemal Atatürk en 1923, la cual fue conocida literalmente como «Estado profundo» («derin devlet» en turco.  No obstante, previamente existieron ideas similares de mayor antigüedad, como en la Antigua Grecia, donde se originó el término kratos en kratei, que posteriormente fue tomado por el Imperio romano con la frase en latín «imperium in imperio» o también «status in statu».

Un Estado profundo, es un Estado dentro de otro Estado y hace referencia a redes de grupos de poder, que actúan de manera coordinada con el fin de seguir una agenda en común y objetivos propios de manera independiente y en paralelo al gobierno legítimo y/o elegido democráticamente, muchas veces cometiendo actos ilícitos.

El asesinato de un presidente en ejercicio como lo fue John Fitzgerald Kennedy en Dallas (Texas), el 22 de noviembre de 1963, demostró claramente que quien se opusiera aún parcialmente al Estado Profundo ( enclave financiero-militar-mediático-parlamentario), sería “neutralizado” rápidamente.

EEUU Y LATINOAMÉRICA

Para Latinoamérica es casi lo mismo que gane uno u otro. De Rio Grande para abajo, la historia es otra. EEUU ha tenido y tiene una verdadera “política de estado”; cualquiera sea el partido político que esté en el gobierno, por tanto, la injerencia en los asuntos internos de los países latinoamericanos, será igual. Hoy más que nunca los soldados más preciados no son los “MARINES”, son los “EMBAJADORES”.

Luis Cubillos (1) nos ilustra detalladamente al respecto:

La Doctrina Monroe, dictada por el Gobierno de los EEUU en 1823, “América para los americanos” ha regido las relaciones de sometimiento y la dominación de las naciones y los pueblos latinoamericanos a sus intereses.

La Doctrina es una respuesta a los intentos de los patriotas independentistas sudamericanos encabezados por Bolívar, quien en diciembre de 1824 como Jefe Supremo del Perú, convocó a las demás repúblicas de América al llamado  Congreso de Panamá,  que tuvo lugar en 1826 en la ciudad de Panamá, con el objetivo de buscar la unión  de los estados de América, sobre la base de los anteriores virreinatos españoles, en un proyecto de unificación continental, como lo había ideado el precursor de la independencia hispanoamericana, el prócer venezolano Francisco de Miranda. El congreso se llevó a cabo en el antiguo convento de San Francisco -hoy Palacio Bolívar- de la ciudad de Panamá. Por distintas razones que merecen un análisis más profundo, el Congreso no logró los objetivos esenciales.

La relación entre los Estados Unidos y America Latina no se ha modificado según el signo político, republicano o demócrata, de quien ha estado en el Gobierno.

Eloy Alfaro convocó el 10 de agosto de 1896, en México, al Congreso Americano a José Martí y Antonio Maceo de Cuba, Zelaya de Nicaragua, Gabriel Santos Vargas de Colombia, Cipriano Castro de Venezuela, que a fines del siglo XIX reivindicaban los planteamientos de unidad bolivariana, y defendían la soberanía. El Congreso fue boicoteado por el Gobierno del Demócrata Cleveland y advirtió sobre la intención de la expansión imperialista sobre el continente; participaron representantes de ocho países y aprobaron una declaración, caracterizando a la Doctrina Monroe como una simple regla de conducta internacional aplicada a conveniencia de los EE.UU.

En 1903, siendo Presidente de los EEUU el Republicano Theodore Roosevelt, se firmó el Tratado para la construcción del Canal, lo que provocó la escisión del istmo de la Republica de Colombia, ya que el Tratado lesionaba sus intereses y su soberanía, permitía la intervención militar de los EEUU para proteger sus propios intereses. Cabe anotar las diferencias entre los habitantes de Istmo durante todo el siglo XIX, situación que aprovechan los EEUU para la creación de la República de Panamá que fue inmediatamente reconocida por el Gobierno del país del norte para agilizar la construcción del Canal.

La ocupación estadounidense de Nicaragua de 1912 a 1933 fue un acontecimiento histórico encuadrado en las llamadas “guerras bananeras”, en las que el Ejército de los Estados Unidos intervino en varios países de la América Latina entre 1898 y 1934. La ocupación oficial del país centroamericano comenzó en 1912, aunque los estadounidenses ya lo habían atacado en varias ocasiones antes. En virtud de la firma del Tratado Bryan-Chamorro en 1916, Nicaragua quedó sometida a un régimen de cuasi protectorado. El estallido de la Gran Depresión en 1929 y el hostigamiento que sufrían las fuerzas estadounidenses a manos de la guerrilla de Augusto César Sandino hicieron que la ocupación se hiciese demasiado onerosa para el Gobierno estadounidense, que en 1933 decidió ponerle fin.  Sandino es asesinado en 1934 en un complot hecho por Somoza, junto con otros compañeros de su organización; y en 1936, Sacasa, el presidente democráticamente electo, es derrocado a la fuerza por Somoza. Los Somoza fueron una influyente familia nicaragüense, de la cual miembros de ella ejercieron el cargo de presidente de este país de América Central y gobernaron en forma dinástica; o bien, imponiendo a gobernantes títeres, desde 1934 hasta el 17 de julio de 1979, amasando una de las más grandes fortunas del continente.

La ocupación estadounidense de Haití (proclamó su independencia el 1 de enero de 1804, siendo el primer país de América Latina)  comenzó el 28 de julio de 1915, cuando 330 Marines desembarcaron en Port-au-Prince bajo la autoridad del entonces presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson para salvaguardar los intereses de corporaciones de EE.UU. Se terminó el 1 de agosto de 1934, después de que Franklin D. Roosevelt reafirmara un acuerdo de separación en agosto de 1933. El último contingente de marines EE.UU. partió el 15 de agosto de 1934, luego de una transferencia formal de autoridad a la Garde (Guardia Nacional de Haití). Luego vino la dinastía Duvalier (Francois y Jean Claude) conocidos como Papa Doc y Baby Doc, quienes gobernaron con la venia de EEUU desde 1956 hasta 1988.

Del 13 de mayo de 1916 hasta el 27 de diciembre de 1924, durante el Gobierno del Demócrata Wilson, es invadida la República Dominicana por la supuesta posibilidad de que los alemanes instalen una base en la isla. Fue el Gobierno del Republicano Coolidge quien retiró el ejército invasor de la isla, después de 6 años de haber terminado la 1° Guerra Mundial.

El 29 de enero de 1954, en la X Conferencia de la OEA en Caracas, el Gobierno de Guatemala denuncia un complot orquestado desde los EE UU para su derrocamiento, la Conferencia no acoge la denuncia. El Gobierno legítimo, democrático y progresista de Jacobo Árbenz, impulsaba una reforma agraria que la United Fruit Company y otros terratenientes rechazaban; al estar en juego los intereses de empresas estadounidenses, el 27 de junio de 1954, apenas 6 años después de creada la OEA, Árbenz es obligado a entregar el poder a las fuerzas invasoras de EEUU y al ejército títere que era parte de la conspiración, con la aprobación del Gobierno del Republicano Eisenhower.

JACOBO ARBENZ Presidente de Guatemala

En diciembre de 1962 es electo Presidente de la República Dominicana Juan Bosch, un hombre progresista dispuesto a defender la soberanía de la nación dominicana; fue acusado de marxista y derrocado por los militares, lo que provocó el levantamiento de la población que exigía el regreso de su legítimo Presidente Bosch, ante lo que, por decisión personal del presidente de los EEUU, el Demócrata Lyndon Johnson, y con el aval de la OEA, se produjo la invasión el 15 de junio de 1965; la ocupación de las tropas del ejército de los EEUU se mantuvo hasta septiembre de 1966, cuando con elecciones fraudulentas impusieron la Presidencia de Balaguer.

Durante la Década de 1970 las dictaduras militares de Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Perú tenia apoyo del Gobierno del Republicano Nixon; la OEA funcionó sin contratiempos.

El 25 de octubre de 1983 el Republicano Reagan, que consideraba al Gobierno de la Isla de Granada como una amenaza soviética, ordena su invasión y el derrocamiento del Gobierno de la isla, so pretexto de proteger la integridad de estudiantes estadunidenses que estaban en la isla, la que nunca estuvo en peligro. La OEA no dijo nada.

El 9 de marzo de 2015 el Presidente Demócrata Obama, declara “emergencia nacional por la amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional, a la política exterior causada por la situación en Venezuela”.

Presidente Truman, Demócrata, en 1948 promueve la creación de la Organización de Estados Americanos. La OEA nunca fue una instancia para defender los intereses soberanos y legítimos de las naciones y los pueblos de América, siempre actuó como un instrumento de la política exterior de los EEUU que siempre es la misma, no se modifica si en el Gobierno está un Republicano o un Demócrata.

Argentina siempre ha planteado su reivindicación sobre el territorio de las Islas Malvinas ocupadas por Gran Bretaña. El 1 de abril de 1982, la Dictadura Militar argentina toma las Islas y recibe la solidaridad unánime de los países latinoamericanos. Gran Bretaña recibe el respaldo decidido de la Comunidad Económica Europea, y de la OTAN. El Gobierno de los EEUU, del Republicano Reagan pese al TIAR. (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca), que es un acuerdo netamente defensivo, que según el artículo 3.1 establece que en caso de (…) un ataque armado por cualquier Estado contra un País Americano, será considerado como un ataque contra todos los Países Americanos, pese a todo ello, EEUU tomó posición en contra de la demanda de soberanía de las naciones Latinoamericanas; y la OEA tampoco defendió los intereses soberanos de la nación latinoamericana.

El 23 de enero de 2019 el Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela se auto-proclama Presidente de Venezuela e inmediatamente es reconocido como tal por el Presidente Republicano Trump, desconociendo el Gobierno legítimo de Nicolás Maduro. El 9 de abril de 2019 la OEA reconoce al auto-proclamado Guaidó como representante de Venezuela, desconociendo que Venezuela no pertenece a la OEA.

El 10 de noviembre de 2019 el Secretario General de la OEA desconoce los resultados electorales que reelegían a Evo Morales como Presidente de Bolivia, promueve el Golpe de Estado y, posteriormente, reconoce el Gobierno de facto de Janine Añez. El Republicano Trump reconoce al Gobierno de Añez el 17 de diciembre de 2019.

La historia lo demuestra, los gobiernos de los EEUU, sin importar si son Republicanos o Demócratas, han ejecutado la Doctrina Monroe y han utilizado a la OEA para someternos y justificar sus constantes violaciones a la soberanía de las naciones Latinoamericanas. Han apoyado Golpes de Estado y dictaduras sanguinarias; han invadido nuestros territorios una y otra vez. Pero como dijo ARTURO JAURETCHE: “SI MALO ES EL GRINGO QUE NOS COMPRA, PEOR ES EL CRIOLLO QUE NOS VENDE”.

EEUU Y EL MUNDO

Para el resto del mundo, Trump o Biden también serán diferentes pero iguales. Las invasiones seguirán en nombre de la libertad y la democracia, pero siempre con la doble vara de castigar a unos y perdonar a otros según los intereses de la empresa llamada PODER GLOBAL. Así EEUU asesina a un general iraní (Qasem Soleimani) y perdona al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammad bin Salman, que se dio el lujo de secuestrar, asesinar y hacer desaparecer el cadáver de Jamal Khashoggi. Khashogyi huyó de Arabia Saudí en septiembre de 2017 y desde entonces vivia en EEUU, escribió artículos periodísticos críticos en el Washington Post contra el gobierno de Arabia Saudi. . Fue asesinado el 2 de octubre de 2018 en el consulado de Arabia Saudita en Estambul (Turquía). Arabia Saudí, tras 17 días sin pronunciarse sobre el hecho, confirmó su muerte en el consulado saudí, señalando que murió tras una pelea y que hay 18 detenidos por la causa. Fuentes turcas apuntan a la existencia de grabaciones de audio que demostrarían que fue  torturado y asesinado cortándole el cuello, y que todo su cuerpo fue descuartizado con una motosierra.

QASEM SOLEIMANI General iraní
Jamal Kkashoggi

La población estadounidense tiene beneficios, pero paga su precio. Es impactante ver en EEUU los cementerios de muchas ciudades plagados de cruces de soldados muertos en las diferentes guerras en que participó EEUU alrededor del mundo, aunque son muchos más los civiles muertos en el mundo por aquello de los daños colaterales. Ellos creyeron morir por los ideales de libertad, pero en realidad murieron para que el 1% más rico del mundo se apropie de todos los “commodities” del mundo (petroleo, cobalto, cobre, uranio, oro, diamantes, coltán, trigo soja, maiz, etc).

Sospecho que hay muy pocos soldados muertos estudiantes de Harvard, y si bien las cruces son todas blancas, hay cierto resplandor negro y latino en sus contornos.

(1) CUBILLOS LUIS https://www.alainet.org/es/articulo/209559

ILUSTRACIÓN GRÁFICA: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY