Los mercados

Antes, “los mercados” eran lugares públicos donde la gente común compraba sus alimentos, ropas y variados elementos necesarios para la vida diaria. Hubo mercados famosos, algunos que aún perduran, como el “Gran Bazar” de  Estambul (Turquía) construido en 1461  durante el sultanato de Mehmed II después de la caída de Constantinopla; o La Plaza Jemaa el-Fna en Marrakech (Marruecos)  símbolo de la ciudad desde su fundación en el siglo XI; o el mercado de Kasgar en el extremo noroeste de China que el insigne viajero Marco Polo, en su Libro de Maravillas, ya escribía: “Allí a Kasgar llegan numerosas telas y mercancías…”; pero en el siglo XXI la palabra “mercado” tiene otra connotación. Transmite poder, incertidumbre, anonimato y miedo, porque la vida de la gente común depende de sus decisiones y hasta del humor de “ELLOS”. Son tan importantes, que los presidentes de los países les hablan por TV  a “ELLOS”, para darles buenas noticias y anunciarles las medidas económicas y sociales que ellos seguramente pidieron, pero aún así queda la frase de “¿cómo reaccionaran los mercados?

“ELLOS” son los amos del mundo. “ELLOS” son el 1% de la población  mundial pero poseen el 46 % de la riqueza del planeta.  “ELLOS”, al igual que Carlos V y luego su hijo Felipe II (ambos reyes de España) en el siglo XVI (llamado “siglo de las colonias”) pueden decir “en nuestro imperio nunca se pone el sol”.

OXFAM, organización no gubernamental nacida en Inglaterra en 1942,  dijo en su informe en el FORO ECONÓMICO MUNDIAL realizado en 2013 que la desigualdad económica crece en la mayoría de los países, que la riqueza mundial está dividida en 2: casi la mitad está en manos del 1% de la población y la otra mitad se reparte entre el 99% restante; y remarcó lo siguiente: a) los gobiernos sirven abrumadoramente a las elites económicas en detrimento de la ciudadanía  de a pie, b) hay una relación directa entre la desigualdad extrema y los procesos democráticos que manejan las elites económicas, c) la desigualdad extrema no es inevitable y debe revertirse por el bien de la humanidad.

Un grupo de expertos de la ONU señala que la desigualdad es uno de los mayores retos de nuestra era y supone un obstáculo no solo para el desarrollo, sino una amenaza para la paz. Además, es una de las principales causas de la migración. Esa desigualdad en el desarrollo también es de género.

Un cierto grado de desigualdad económica es necesario para estimular el progreso y el crecimiento, y así recompensar a las personas con talento que se han esforzado para desarrollar sus habilidades y/o que tienen la ambición necesaria para innovar y asumir riesgos empresariales, pero la desigualad económica extrema, además de ser moralmente cuestionable, repercute negativamente en el crecimiento económico porque la concentración de riqueza impide que millones de personas puedan materializar los frutos de su talento; además multiplica los problemas sociales.

En 2019, la población mundial estimada es de 7.500 millones, es decir que “ELLOS” son 75 millones de personas, que se reparten en los 194 países soberanos reconocidos por la ONU aunque no por partes iguales, que dominan vida y obra de 7.425 millones de seres humanos.

“ELLOS” han ganado todas las batallas pero utilizando distintas armas. Ya no usan la espada, ni la pólvora, ni los “marines”, ni la CIA, ahora usan las embajadas, los jueces, los medios masivos de comunicación, las redes sociales y los presidentes que sólo son “gerentes” del poder real que “ELLOS” detentan. Los “gerentes” son moneda de cambio; da lo mismo Obama, Trump, Merkel, Putín , Xi Jimping, Bolsonaro, Macri  o la inmensa mayoría de los gobernantes de los países periféricos.

Algunos políticos llegan al “gobierno” pero no llegan al “poder” y para ir en contra del 1% dominador deben tener respaldo masivo de la ciudadanía.  Hillary  Clinton suele contar la anécdota que involucró al presidente Franklin Rooselvet, a quien unos sindicalistas trataban de convencer para que asumiera determinadas medidas, después de un buen rato de conversación, el presidente aceptó que tenían razón,  lo habían convencido, entonces dijo: “estamos de acuerdo, ahora salgan a la calle y obligadme a tomarlas”. (1)

Las democracias se debilitan gradualmente porque los bancos, los inversores especulativos y las grandes empresas, es decir “los mercados”,  han alcanzado un poder tan gigantesco que les permite imponer sus intereses sobre el resto de la sociedad. La “deuda” es la forma de la nueva esclavitud; a más endeudamiento, mayor es el poder y tamaño del capital financiero, y a menor capacidad adquisitiva de la población, mayor necesidad de endeudarse. Esto se ve favorecido por la complicidad creciente entre el poder económico y financiero y el mediático, actualmente muy concentrados, a tal punto que uno o dos grupos empresariales controlan la casi totalidad de la oferta de medios (sobre todo audiovisuales) en muchos países, uniformando la opinión pública e imponiendo el pensamiento único que domina las decisiones económicas.

A pesar de todo, las democracias resultan molestas para los grandes poderes económicos y financieros, por eso han decidido asumir ellos mismos las riendas de los poderes públicos, vía participación directa en los gobiernos. El resultado es que las políticas que se adoptan son las que convienen  a la banca y grandes grupos económicos y no a las mayorías sociales. Por eso aumenta la desigualdad, mientras las condiciones económicas generales empeoran con recesión, “ELLOS” los amos del mundo aumentan su beneficio y el poder de decisión. (1)

Los conglomerados empressariales y financieros

Es común que se identifique el capitalismo con el libre mercado, pero no hay nada más lejos de la realidad. Las mayores empresas van controlando a las más pequeñas y así el mercado se reparte entre cada vez menos propietarios. Instagram y WhatsApp fueron adquiridas por Facebook, Apple domina el 60% del mercado táctil a nivel mundial, 6 empresas controlan la discografía mundial, 3 controlan el mercado de café tostado molido, 10 controlan el 80% del mercado mundial de alimentos, y siguen las firmas….(2)

Los consumidores somos víctimas diariamente de ese poder tan asimétrico que tienen las grandes empresas a la hora de vendernos bienes y servicios: nos sentimos impotentes frente a las compañías telefónicas, los bancos que nos imponen sus condiciones, las empresas proveedores de  servicios esenciales como luz, agua y gas que nos facturan con casi total arbitrariedad sin que podamos saber los verdaderos costos de esos servicios.(1)

Las multinacionales emplean a millones de trabajadores en todo el mundo, y esto les da poder sobre los gobiernos, toda vez que amenazan con desplazarse a otro país si alguna medida nos les agrada; también invierten mucho en publicidad y eso las hace de facto dueñas de la opinión que se publica. Es difícil encontrar críticas en los medios.

Pero en la cima de la cima de las grandes corporaciones están los bancos, de las 147 empresas multinacionales que controlan el 40% del negocio internacional, aproximadamente 110 son entidades financieras. Los bancos disponen de muchísima liquidez y pueden comprar todo lo que deseen: empresas, medios de comunicación, suelo, viviendas, la libertad de las personas que endeudan, la voluntad de los políticos a los que financian legal o ilegalmente, o la de los multimillonarios  cuyas fortunas gestionan en donde les haga falta para que puedan evadir impuestos o lavar sus negocios sucios en los paraísos fiscales que “ELLOS” crearon y mantienen protegidos simulando un combate esterilizado  y lleno de hipocresía.

 

¿ Cómo fue posible semejante concentración ?

Las causas son varias y  algunas están relacionadas entre sí. Como veremos cada una de ellas merecería un post.

El “dinero legal” (monedas y billetes) lo emiten los Bancos Centrales, pero los bancos privados emiten “medios de pago”  o “dinero bancario” cuando utilizan parte del dinero de un depositante para hacer un préstamos a otro cliente con el mismo dinero del depositante, y a su vez si el cliente que recibió el préstamo deja parte de éste en su cuenta bancaria, el banco volverá a prestar parte de ese dinero a otro cliente, y así sucesivamente, con los límites que dispongan los bancos centrales respecto de los encajes. Los encajes son una parte del dinero de los depósitos que los bancos tienen prohibido tocar y que quedan en el Banco Central. Es decir, que los bancos crean “medios de pago” de la nada, utilizando el mismo dinero del primer depositante. (1)

El dinero es poder y el poder es política, por lo tanto todo lo relativo al dinero es política. Esto lo entendieron muy bien primero los reyes y luego los Estados que monopolizaron la acuñación y emisión de monedas y billetes, para ostentar “poder monetario”. Pero por varias razones, la capacidad de crear dinero bancario fue aumentando a tal punto que hoy supera ampliamente al dinero legal, es decir que se ha producido una auténtica privatización del “poder monetario”. Este poder es la capacidad de decisión de personas concretas, los banqueros y financistas, que han conseguido hacer suyo el privilegio más inmenso que haya podido concebir el ser humano: crear dinero de la nada y hacer que los demás les paguen. Ese es el privilegio que les permite influir en las decisiones políticas y en la elaboración de las leyes, o incluso el que utilizan para evitar pagar por los delitos que cometen, y como si esto fuera poco, cuando se producen las crisis, allí está el dinero de los impuestos de la población para salvar  bancos y multinacionales, como en la denominada crisis de la hipotecas en 2008.

El negocio de los bancos privados es “vender dinero” a  personas, empresas o Estados, es decir que son exitosos cuando las deudas crecen. Si alguien no puede pagar su deuda, el negocio crece más porque los bancos privados re-financian con  intereses más caros. El problema se generaría si la mayoría no puede pagar al mismo tiempo.

Antes los Estados respaldaban la emisión de dinero legal con sus reservas de oro y plata, luego de la Segunda Guerra Mundial, EEUU impuso el dólar como moneda patrón porque era convertible en oro atento a que tenía la mayor reserva de oro del mundo. Pero Nixón en 1971 revocó la convertibilidad, así pudo emitir y financiar los gastos de la guerra contra Vietnam al margen de las reservas de oro. Si la divisa de un país actúa como moneda de reserva para los demás y con ella se realizan todos los pagos internacionales, significa que el país que la emite puede endeudarse gratis mientras disponga de confianza por parte de los demás países  y eso hizo y hace EEUU. Por otro lado, al desaparecer estos respaldos, los bancos privados tuvieron más libertas para crear dinero generando deuda.

En 1973 la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) como consecuencia de la guerra del Yom Kipur decidió multiplicar por 4 el precio del petróleo. Estos países se encontraron con sumas multimillonarias (petrodólares) que sus oligarquías no colocaban en sus respectivas economías y que derivaron hacia los bancos internacionales, que empezaron a tener prisa por prestar a todo el mundo. En la Argentina de Videla y Martínez de Hoz, la deuda externa se multiplicó por 5 en sólo 6 años. Se construyeron un par de estadios de futbol y el resto terminó en “fuga de capitales”.

La tecnología aportó lo suyo  con el desarrollo de la informática y las telecomunicaciones (telefonía, datos, internet, redes, etc.) brindando una velocidad descomunal para mover los medios de pago de un lugar a otro del planeta (antes había que tomar avión y llevar el dinero  en la valija), multiplicando de esta forma los negocios especulativos de compra venta de los llamados productos financieros derivados (bonos, seguros de cambio, acciones, obligaciones negociables, etc.).

El soporte teórico lo proveyó entre otros Milton Friedman y sus Chicagos’ Boys con las teorías neoliberales que luego se materializaron en el llamado Consenso de Washington donde el economista John Williamson estableció  10 recomendaciones que luego fueron impulsadas  por el FMI, el Banco Mundial y el Departamento del Tesoro de los EEUU, entre las cuales podemos mencionar: liberalización del comercio, libre ingreso y egreso de capitales, política fiscal restrictiva, reducción del gasto público y subsidios, etc.,

La independencia de los bancos centrales en los países en desarrollo, es un ariete que se utiliza para poner en manos privadas el manejo de la política monetaria de un país. El argumento es que un banco central debe tener como único objetivo cuidar el valor del dinero, es decir combatir la inflación. Pero  también debe velar por el crecimiento económico y el nivel de empleo, (la Reserva Federal de EEUU y el BCE europeo así lo hacen) y esto es sólo posible si coordina la política monetaria con la política económica del Poder Ejecutivo.

Los paraísos fiscales aportaron anonimato y a través del sistema financiero que no le hace asco a nada, se convirtieron en las “lavadoras mundiales de dinero sucio”.

Resultado

A través de la deuda se alimentó un nuevo universo financiero (aislado de la economía real dedicada a producir bienes y servicios), un auténtico casino mundial consagrado a la especulación sólo para que los bancos privados y los fondos de inversión aumenten simultáneamente sus beneficios y sus poderes. El resultado es conocido como la “financiarización de la economía”.

“ELLOS” los amos del mundo, no discriminan países,  maltratan más a los periféricos, pero la deuda externa de Europa en relación al PIB (Producto Interno Bruto) según los datos de la oficina de estadística comunitaria Eurostat al cierre de 2017 son muy ilustrativos.

 Así, los Estados miembros con un sector público más endeudado fueron  Grecia (178,6 %), Italia (131,8 %), Portugal (125,7 %), Bélgica (103,1 %), España (98,3 %), Chipre (97,5 %), Francia (97 %) y el Reino Unido (87,7 %). Entre las grandes economías de la eurozona, Alemania (64,1 %) también sobrepasó la barrera del 60 %, pero Holanda (56,7 %) ubicó la deuda por debajo.

 Argentina en el 2015 tenía una relación de 35% y hoy en 2019 está cerca del 100%, es decir que es cierto que como afirma el gobierno de Macri entramos al mundo, mejor dicho al mundo súper endeudado.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya alertó de que la deuda global se encuentra en máximos históricos, al alcanzar el 225 % del PIB mundial. China, Japón y Estados Unidos son responsables de más de la mitad de la deuda global.

Conclusión

El mundo está en manos de los banqueros, de los dueños de los fondos de inversión y de los accionistas mayoritarios de las multinacionales; ellos son el 1% de la población que posee la mitad de la riqueza del planeta, y lo logra sometiendo al resto de la población haciéndoles creer que sólo eso llamado neoliberalismo es posible. A través de los medios de comunicación que poseen, las redes sociales, y el ejercito de trolls que fabrican  las fake news (noticias falsas), presentan un escenario donde no hay alternativas y así convencen a un sector importante de la población para que vote en contra de sus propios intereses haciéndoles creer que hay que sacrificarse ahora para tener un futuro venturoso que nunca llega, o mejor dicho, que si llega para ese 1% que sigue acumulando más y más riqueza en detrimento del resto. El 29% de la población que sigue a los máximos privilegiados, es la clase media alta y clase media media, la mayoría tiene casa, autos, come todos los días, hace turismo, etc., pero es esa franja la que se está desgranando y va cayendo al grupo del 70% más pobre que sólo tiene para repartir entre ellos el 3% e la riqueza mundial. Nunca ha habido tanta desigualdad y va en aumento. El derrame de riqueza no existe. La teoría del derrame es una gran mentira, donde los ricos tienen que pagar menos impuestos para ganar más dinero para invertir en la producción de bienes y servicios y así generar  empleos de calidad y pagar buenos salarios, pero la verdad es que mientras más dinero ganan los muy ricos, más especulan en el casino financiero mundial. Lo que aquí se afirma es cierto, de lo contrario las estadísticas de la ONU son falsas.

¿ Qué podemos hacer ?

Si los organismos internacionales que controlan la moneda, el comercio y el crédito practican el terrorismo financiero contra los países, y contra los pobres de todos los países, con una frialdad profesional y una impunidad que humillan al mejor de los tira bombas, si el anarco-capitalismo financiero y la democracia son opuestos por el vértice, entonces debemos apoyar a los gobiernos llamados despectivamente “populistas” que no cuestionan al sistema capitalista en sí, y están muy lejos del comunismo, pero pretenden poner una dosis de humanismo. Tienen otra mirada de la economía mundial  que es compartida por el Papa Francisco y el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz quien trabajará con  la Fundacion pontificia Scholas Occurrentes. El objetivo es buscar respuestas a la creciente desigualdad y desesperanza en el mundo actual, a los problemas generados por la globalización y el daño al medio ambiente con una mirada de economía social de mercado, donde lo más importante sea satisfacer las necesidades humanas y donde el sector financiero este en función de la producción de bienes y servicios.

Por otro lado, hay hechos que cambian el curso de la historia, algunos son fenómenos naturales y otros provocados por el hombre, como por ejemplo la invención de la imprenta que permitió que el conocimiento se masifique, o el desarrollo de  las telecomunicaciones e internet con todo lo que implica, y ahora surge algo impensado: las monedas virtuales (Bitcoin la más conocida) que están interfiriendo el funcionamiento del mundo financiero y que seguro modificará el status quo y las relaciones de poder de los amos del mundo.

No podemos permitir que el 1% nos domine, debemos tomar acción e informar todos los días a alguien que hay otros caminos posibles para la humanidad.

Luchar contra el neoliberalismo puede parecer un absurdo, pero como dijo Albert Einstein: “Si al principio la idea no es absurda, entonces no hay esperanza para ella”

Ayúdeme compañero;
Ayúdeme, no demore,
Que una gota con ser poco
Con otra se hace aguacero. (Milonga de andar lejos- Daniel Viglietti)

(1).Los amos del mundo – Terrorismo Financiero de Vincenc Navarro y Juan Torres López.

(2) The Network of Gobal Conporate Control – S. Vitali, J. Glattfelder y S. Battiston

ILUSTRACIÓN GRÁFICA: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ALBERTO ROY