La  “elección de autoridades de gobierno”, además de ser la herramienta democrática que permite a los pueblos dirimir sus diferencias en forma pacífica,  representa para el “ciudadano” el único momento real donde todos los ciudadanos somos iguales, porque todos los votos valen por igual. No hay diferencia entre  ricos, pobres, rubios, morenitos, doctores, cartoneros, etc.  Es un acto de responsabilidad ciudadana, pero al mismo tiempo para un sector de la población, “los indecisos”, es un verdadero “rompecabezas”, porque deben decidir su voto entre algunos candidatos sobre los cuales tienen   poca y tergiversada información. Para peor, escucha de los candidatos, frases que suenan parecidas, cargadas de deseos que nadie explica cómo van a conseguir lograrlos.

Este post está dirigido a los “indecisos” con intención de ofrecer información traducida al lenguaje del “ciudadano de a pie” sobre algunas frases que escucharemos en boca de los políticos y otros aspectos que vale considerar.  

 Sin entrar en detalles, es necesario  distinguir  dos modelos “económico-sociales”:

  1.  “Modelo económico-social neoliberal” al cual adhieren el PRO (Macri-Vidal), la UCR (Negri, Mestre, Aguad, Juez, Moner Sanz, Morales, Cornejo, Cobos), la Coalición Cívica (Carrió), Alternativa Federal (Peronistas: Schiaretti, Urtubey, Pichetto, Lavagna y por ahora Massa), el GEN (Margarita Stolbizer), otros partidos políticos menores  y los economistas ortodoxos (Espert, Melconian, Broda, De Pablo, etc. etc).
  2.  “Modelo económico-social nacional y popular” al cual adhieren Unidad  Ciudadana (Cristina Fernández) Partido Justicialista (Alberto Fernández, y casi todos los gobernadores peronistas)  Partido Solidario (Carlos Heller), radicales (Leopoldo Moreau) y otros partidos políticos menores y los economistas heterodoxos (Axel Kicilof, Cecilia Todesca, Guillermo Nielsen, Matias Kulfas, etc, etc.).

Cuando votamos, elegimos tal o cual candidato o partido  priorizando determinados aspectos sobre otros que cada partido político y sus candidatos poseen.

Las características personales de los candidatos deben interesar pero en un segundo plano. Los aspectos principales que  hay que privilegiar para decidir el voto son las acciones realizadas o a realizar por los candidatos y sus modelos económico-sociales. Veamos algunos ítems.

APOYAR LA INDUSTRIA NACIONAL

Esto lo declaman todos. Pero para que se concrete hay que protegerla con aranceles a la importación de los productos importados (es lo que está haciendo Trump con los productos chinos). Hay que “subsidiar” a los empresarios (subsidio no es una mala palabra, depende de para que se otorgue) con créditos blandos para que importen tecnología y maquinarias que le permitan mejorar sus productos y lograr en un plazo de 10 años calidad y capacidad exportadora. Alentar la demanda del “mercado interno” con planes que aumenten el consumo.

Pero imponer o incrementar aranceles a los productos importados para proteger la industria nacional, implica que Clarín publique que estas cerrando la economía y te estás alejando del primer mundo; los países poderosos cuyas industrias están desarrolladas y con ventajas competitivas atacan al Gobierno porque pierden mercado, pero ellos limitan la entrada de productos argentinos a sus mercados como ocurre con los productos agropecuarios en los cuales Europa y EEUU ponen barreras aduaneras o chicanas de todo tipo como hicieron con el Biodiesel (producto en el cual Argentina es muy competitiva) prohibiendo su ingreso a  Europa y  EEUU . Todo país hoy desarrollado  fue proteccionista mientras sus industrias crecían, luego cuando ya están fuertes salen a vender sus productos al mundo y necesitan que los demás países no pongan barreras aduaneras. La muletilla es que el “libre comercio” (de los productos que a ellos les conviene) nos beneficia a todos, pero el resultado en los países como Argentina es que destruye, interrumpe el desarrollo o  extranjeriza la empresa nacional porque es comprada por otra empresa extranjera. El libre comercio lo  propone el “modelo neoliberal” y fue implementado por Martínez de Hoz-Dictadura Militar, Menem-Cavallo y Macri-Caputo-Dujovne  y el desarrollo de la industria lo propone el “modelo nacional y popular” Perón, Frondizzi Kirchner-Kicilof.

Si sos empresario y no exportas, tus ventas dependen exclusivamente del mercado interno, entonces  pensá ¿qué modelo económico te conviene más?

APOYAR AL CAMPO

El campo no es sólo el agro-exportador de soja, trigo, maíz; también son las zonas productoras de manzanas, peras, citrus, vinos, algodón, yerba, ganadería,  lechería, que  parte de la producción se exporta con dificultad, pero igual que el cinturón verde , vive mayormente del mercado interno.  Para que se concrete el apoyo a las economías regionales hay que fortalecer el “mercado interno”, es decir que la gente tenga plata en bolsillo para poder consumir, y para eso los aumentos de salarios tienen que acompañar a la inflación.

Al “modelo neoliberal” sólo le interesa las 6 o 7 empresas multinacionales que exportan soja, trigo y maíz. El productor de soja trigo y maíz  liga de rebote y el resto del campo que se embrome. El “modelo nacional y popular” no supo manejar el conflicto de la Resolución 125 con el campo exportador,  pero lo peor fue que habló “del campo” como si fuera uno solo, cuando en realidad al campo no exportador lo favoreció por el poder adquisitivo de la gente. No creo que el “modelo nacional y popular” cometa 2 veces el mismo error.

Si sos productor agropecuario y no exportas soja, trigo o maíz pensá  ¿qué rentabilidad tenías con el kirchnerismo? ¿Cuánto te costaban antes los agroquímicos y cuánto te cuestan ahora? ¿Cuánto te costaba el gas oil antes y cuánto te cuesta ahora?

ENERGIA

El Estado Nacional debe fijar el marco estratégico adecuado y comandar con empresas y organismos públicos el desarrollo energético; alentar al sector privado a la exploración y explotación de petróleo, energía atómica, energía solar, energía eólica, priorizando los intereses nacionales. YPF es el ejemplo clásico, fue 100% del Estado Nacional, luego Martinez de Hoz la endeudó durante la dictadura militar, luego el “peronista Menem” la privatizó y Repsol privilegiaba sus intereses explotando mucho y explorando poco y nada. El “peronista Kirchener” se vió obligado a comprar el 51% de las acciones para poder imponer la exploración como objetivo importante, el 49% restante de las acciones cotiza en bolsa, es decir que está en manos privadas. También bajo el gobierno kirchnerista, YPF se asoció con Chevron (un peso pesado en temas petroleros) y allí comenzó a desarrollarse lo que hoy es la joya de la empresa “Vaca Muerta”. En ese entonces Laura Alonso (antes diputada PRO hoy en la Oficina Anticorrupción) se hartó de hacer declaraciones en contra de dicho contrato. Se sabe que la “energía” es una cuestión estrategia para cualquier país y como tal no se puede dejar en manos de empresas privadas extranjeras como intentó el “modelo neoliberal” con el “peronista Menem” al privatizar YPF.

Las tarifas de la energía y de los servicios públicos deben cubrir los costos reales más una rentabilidad razonable, pero nunca dolarizar las mismas, porque no hay ningún motivo para aumentar el precio de algo que tiene materia prima nacional, mano de obra nacional e insumos nacionales o importados como cualquier otra empresa. La dolarización de las tarifas sólo apunta a garantizar en dólares las utilidades de las empresas, cuyos propietarios o son multinacionales o pertenecen al círculo intimo del gobierno de Cambiemos (léase Caputo, Mindlin, y otros).

Si sos comerciante pensá ¿ qué sentido tiene que te aumenten la luz, el alquiler, los seguros, los fletes porque la Lira Turca se devaluó y eso hizo aumentar el dólar en Argentina y por eso aumentan las naftas, que a su vez genera inflación ?  

TECNOLOGÍA

“Apoyar el desarrollo tecnológico de empresas argentinas”. ¿Cómo se hace? Con un plan estratégico de muchos años. El caso de la industria satelital, nos marca las diferencias de enfoque de los que auspician un “modelo neoliberal” o un “modelo nacional y popular”. Para poder poner un satélite en el espacio, los países del mundo se reparten las órbitas. Es decir, hay un organismo especializado de las Naciones Unidas, llamado Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que distribuye las “orbitas espaciales”. En 1985 el “radical Raúl Alfonsín” logró que la UIT asignara a Argentina 1 órbita satelital (en 1998 se consiguió la segunda) con un plazo de 6 años para ocuparlas. Si no lo hace, el “país suplente pasa a tener derechos sobre las órbitas”. Argentina pidió prorrogas y el “peronista Menem” alentó la constitución de la empresa NahuelSat con mayoría accionaria europea con liderazgo de la empresa alemana DaimlerBenz Aerospace en sociedad con la francesa Aerospatiale y la italiana Alenia Spazio, la presencia de accionistas argentinos era menor al 30%. NahuelSat recibió del Estado Nacional una licencia por 24 años para operar las órbitas. En el año 1995, la Argentina contrata el uso de un satélite (Nahuel 1) con la empresa Nahuel Sat. Ese satélite estuvo especialmente diseñado para dar servicio a nuestro país. La construcción fue francesa y entró en operaciones en 1997. En 1998 fue la propia empresa que era “dueña” del Nahuel 1 la que se ofreció para construir el Nahuel 2. Más aún: ese satélite pasaría a estar controlado en Benavidez, en la provincia de Buenos Aires. Eso sí, había un pequeño detalle a considerar: el plazo temporal. Es decir, el tiempo empezaría a correr y la Argentina tenía alrededor de tres años para ocupar la posición orbital. En el 2001 la empresa  NahuelSat  tiene dificultades financieras y no puede cumplir los plazos, pero Argentina consigue una nueva prórroga para conservar la órbita satelital, pero los británicos la reclamaban con insistencia para ellos,  hasta que en 2005 el “peronista Kirchner” decidió revocar la concesión de la segunda órbita satelital a la empresa extranjera NahuelSat, alquilar la órbita a otro país  y crear la empresa argentina AR-SAT, al mismo tiempo que contrataba a la empresa INVAP (empresa  estatal de la Provincia de Rio Negro, ganadora de licitaciones internacionales referidas a reactores nucleares) para que construya 2 satélites . El Arsat 1 fue lanzado en 2014 y el Arsat 2 en 2015. La construcción del Arsat 3 que involucraba a la empresa INVAP y sus proveedores nacionales fue abortada por el “neoliberal Macri” cuya primera medida fue la contratación de la consultora norteamericana McKinsey para que definiera el plan de negocios de la empresa del Estado Argentino ARSAT.  

Hoy el desarrollo tecnológico es más estratégico que la energía, y está muy claro que el llamado “primer mundo” que auspicia el “modelo neoliberal” aborta cualquier intento de progreso en ese terreno. Basta con recordar el caso “misil Cóndor II” que empezó a desarrollarse en secreto a principio de los 80.  Hasta 1987, el emprendimiento militar del misil Cóndor se mantuvo fuera de la agenda pública. Ese año, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, Alemania, Francia, Japón y Canadá establecieron el Régimen de Control de Misiles para impedir la proliferación de esa tecnología en los países periféricos y presionaron al “radical Alfonsín” para que desactivara el proyecto, pero éste se negó, y el “peronista neoliberal Menem” totalmente alineado con EEUU (como ocurre hoy con el “neoliberal Macri”) no sólo desactivó el proyecto sino que  también destruyó el material y los planos. Parte de los motores fue enviada a España en 1993 para que allí se garantizara la destrucción reclamada por Estados Unidos. Además, las instalaciones hasta entonces secretas de Falda del Carmen fueron cerradas. Si se hubiera defendido la soberanía tecnológica ahora Argentina estaría en el selecto grupo de 11 países con tecnología necesaria para poner en órbita satélites como los Arsat 1 y 2 que tuvieron que ser lanzados desde Guyana Francesa con el cohete lanzador francés Ariane 5.

Si sos ciudadano que quiere el desarrollo de su país, debes pensar quienes defienden realmente la investigación científica y quienes la maltratan.

MEDIOS DE COMUNICACIÓN

El derecho a la información es un  derecho humano, componente clave del derecho a la libertad de pensamiento y expresión  y  los medios de comunicación son las herramientas para ejercer ese derecho. Los medios de comunicación  se dividen en públicos y privados, Los primeros dependen del Estado, los segundos son los llamados “medios independientes” que en realidad son “dependientes” de los intereses económicos de sus propietarios. Todos deben existir, pero también debe haber una distribución más equitativa de la torta comunicacional. Actualmente, la concentración de los grandes medios es alarmante. Por ejemplo: lo que publica el diario Clarín, lo repiten sus otras empresas y sus representados: la empresa Artear, que opera y comercializa el canal de aire El Trece de Buenos Aires, Canal 12 de Córdoba, Canal 7 de Bahía Blanca, Canal 6 de Bariloche, Canal 10 de Tucumán, Canal 10 de Mar del Plata, Canal 9 de Paraná, Canal 9 de Resistencia, Canal 10 de Rio Negro, Canal 7 de Rawson; También opera la señal de cable Todo Noticias y la operadora de televisión por cable Cablevisión, que ahora se unió a Telecom y manejan servicios de internet; también Radio Mitre. El conglomerado también maneja Patagonik Fil Group y numerosos periódicos provinciales (entre los más notables, Los Andes de Mendoza y La Voz del Interior de Córdoba). Es decir que si quiere y le conviene, Clarin lo puede hacer candidato al Sr. “José Desconocido”  en una semana, lo muestra alto, rubio y de ojos celestes. También después puede crucificar en un día al Sr. “José Desconocido”   si no hace lo que el Grupo Clarín quiere, entonces pasará a ser petiso, negro y maleducado. En cambio si Sr. José Desconocido  quiere hacer escuchar otra verdad, primero tiene que conseguir un medio que lo deje exponer, pero ese medio tiene una audiencia casi nula comparada con el Grupo Clarín. Algo parecido ocurre con el Diario La Nación.

La distribución más equitativa de los medios de comunicación la debe regular el Estado e intentó hacerlo “el modelo nacional y popular” (peronista Cristina) con la Ley de Medios Audiovisuales, pero Justicia mediante, los grupos poderosos pudieron dilatar el proceso hasta que lograron esquivar el bulto y nada cambió. Los periodistas de Clarín, La Nación y otros son “dependientes” de la “línea editorial”, es decir, de las ideas, conceptos, prestigios y desprestigios que los dueños de los medios quieran imponer. Por ejemplo: cuando un tal Jorge Mario Bergoglio enfrentaba al “peronista Kirchner”  recibía sólo elogios de esos grupos comunicadores, pero cuando un tal Francisco  critica el “modelo neoliberal”, sólo recibe críticas y le piden que se ocupe de los temas espirituales, además ya no sale en la primera plana.

Todo ciudadano debe tener la posibilidad de escuchar las dos campanas.

SISTEMA FINANCIERO Y COMERCIO EXTERIOR

El bien más escaso en Argentina es el “dólar”, lo que exige al Estado un cuidado supremo. Debe administrar con extrema prudencia los dólares que ingresan por exportaciones, turismo receptivo e inversiones, para pagar los insumos importados que requiere la industria nacional y multinacionales radicadas, los gastos por turismo argentino en el exterior, las remesas de utilidades de las multinacionales a sus casas matrices, los intereses de la deuda externa, etc. (la lista no es taxativa).

Por otro lado, el Banco Central es quien regula la actividad de los bancos públicos y privados, y en éste grupo los bancos extranjeros tienen un peso decisivo en el sector financiero.

 En estos  aspectos centrales de la economía es donde se marcan claramente las diferencias entre el  “modelo económico-social neoliberal” (PRO-UCR-LILITA-PERONISMO ALTERNATIVA FEDERAL-GEN) y el  “modelo económico-social nacional y popular” (PERONISMO KIRCHNERISTA-PARTIDO SOLIDARIO-FRENTE GRANDE- OTROS).

¿ Cuándo deben liquidar divisas los exportadores  de bienes? Cuando un gobierno es nacional y popular los exportadores deben liquidar divisas en un plazo de  entre 30 y 180 días según el tipo de bien. Este plazo fue establecido por el “radical Illia” en 1964, y  restablecido por el “peronista Duhalde” en 2001. Cuando un gobierno auspicia un modelo neoliberal los exportadores tienen plazos de años o directamente no tienen ninguna obligación de traer los dólares al país. El “peronista Menem” dejó sin efecto los plazos en 1991 y  el “neoliberal Macri”  fijó los plazos de 5 años en 2016, 10 años en 2017 y en 2018 directamente eliminó la obligación de traer alguna vez los dólares al país. Es decir les dijo a los exportadores. “muchachos, ese bien tan escasos que son los dólares generados por la naturaleza pródiga  de la Argentina, con mano de obra argentina, si quieren los traen y si no quieren los dejan en otros países para fortalecer  economías de esos países”.

Otro aspecto crucial, es la regulación o desregulación del “mercado cambiario” y de la “cuenta de capital”. Para cuidar los dólares, los gobiernos nacionales y populares tratan de regular ambos aspectos. En el caso del mercado cambiario, “el peronista Kirchner” puso   u$s  2.000.000 por mes como tope que las personas o empresas podían comprar, y en cuanto a la “cuenta de capital” reguló los   flujos de dinero  de  los inversionistas especulativos que buscan operaciones de corto plazo (ej: Lebac) obligando a que permanecieran en el país por un plazo mínimo de un año, y en caso de retirarse antes del plazo,  se los multaba con el  30% de la inversión; esto disminuye notoriamente las posibilidades de “corridas cambiarias”. Chile, Colombia entre otros  gobiernos neoliberales también regulan la “cuenta de capital”. Sin embargo, el gobierno del “neoliberal Macri” desreguló completamente la “cuenta de capital”, es decir permite que los inversionistas especulativos ingresen y salgan del país cuando ellos quieran. Ingresan porque les ofrecen un negocio inmejorable (no hay otro igual en el mundo) conocido como “carry trade” o bicicleta financiera (Lebacs primero, después Leliqs y Lecops con tasas del 70% de interés anual). Esta estrategia,  en mi barrio se lo traduce como “dormir de noche con la puerta de tu casa abierta” (seguro te van a desvalijar). Por las Lebac, se pagaron 21 mil millones de dólares de intereses durante 2016 y 2017 (u$s 21.000.000.000), y después hablan de déficit fiscal y austeridad.

CORRUPCIÓN Y JUSTICIA

Domingo Cavallo en su libro “El peso de la verdad – La corrupción organizada” publicado en 1997 dice: “Cierto grado de deshonestidad y corrupción existen en todas las sociedades del mundo. Si los premios y castigos son muy débiles, la sociedad entra en crisis. La crisis de la sociedad argentina tuvo su origen en la degradación de las instituciones políticas y económicas  durante décadas”. Es decir, esto no empezó con un pingüino.

Basta recordar el EAM 78 (Ente Autárquico Mundial 78) a través del cual se canalizó parte de la corrupción de la dictadura militar, conducido por el Contraalmirante Carlos Alberto Lacoste, quien pudo disponer de los fondos a su antojo gracias al Decreto 1261 de abril de 1977 que le permitió “reserva en la difusión de sus actos”. Es decir no rendir cuentas a nadie.

Por esa época, Franco Macri presentó en sociedad con bombos y platillos al holding Socma (Sociedades Macri), un gran beneficiario de importantes licitaciones durante la dictadura, algunas del EAM 78 y otras más importantes como la represa Yaciretá, la construcción del puente Misiones-Encarnación, la central termoeléctrica de Río Tercero y de Luján de Cuyo, la recolección de residuos de la Ciudad de Buenos Aires, mediante la creación de Manliba. En 1973, el clan Macri era propietario de 7 empresas, finalizada la dictadura esa suma ascendía a 47.

También Cavallo cuenta en su libro lo siguiente: “A partir de mis denuncias,  en el Congreso de la Nación en 1995, donde dejé al descubierto la asociación ilícita que dirige Alfredo Yabrán, empezaron a aparecer causas en mi contra en los juzgados amigos de Corach y Jassan  que rápidamente eran promovidas por jueces como Claudio Bonadío, Adolfo Bagnasco o Jorge Urso y publicitadas a través de comunicadores como Daniel Hadad. La forma en que operan estas organizaciones incluyen provisión de información falsa preparada por los servicios de inteligencia, y se tornó muy evidente con la denuncia de “enriquecimiento ilícito y evasión impositiva” en el Juzgado de Claudio Bonadío, quien empezó a cumplir su parte en la tarea de ensuciarme porque la prioridad del grupo era que fuera identificado como un corrupto”. Es decir que Bonadío hace más de 20 años que realiza operaciones jurídicas en connivencia con  información falsa de la ex SIDE y ahora AFI.

La cartelización de la obra pública viene de lejos y consiste en que el grupo de empresas constructoras más grandes del país se ponen de acuerdo y determinan quien se queda con una obra determinada (las no ganadoras también cobran un porcentaje sin hacer nada), es decir  que primero es un arreglo entre privados y luego entre éstos y funcionarios, donde se establecen los retornos. Esto también sucedió durante el gobierno kirchnerista.

Ahora bien, se va a perder una oportunidad histórica para juzgar y condenar a aquellos empresarios y funcionarios que desde hace muchos años vienen robando a la sociedad argentina, porque la investigación del Juez Bonadío tiene un objetivo político por encima de “hacer justicia”, que es condenar a Cristina Fernández, porque con ello se condenaría no sólo a la persona sino al “modelo nacional y popular”.

Como podemos ver, en el tema corrupción y justicia tanto en el modelo neoliberal como en el modelo nacional y popular, ocurren hechos no deseados, por lo cual estos aspectos no deberían inclinar el voto.

DEUDA EXTERNA

El 23 de diciembre de 2001 Argentina anunció la suspensión del pago de la deuda externa. Recién en 2005 Néstor Kirchner logra regularizar la situación mediante una quita importante de las acreencias que fue aceptada por el 75% de los acreedores (luego ampliada en 2010 al 92.5% de los mismos). A dichos acreedores se les pagó puntualmente la deuda según lo pactado. Es decir que durante 10 años el modelo nacional y popular,  pago la deuda que tomaron los modelos neoliberales de De La Rúa, Menem, Alfonsín y la Dictadura Militar, además de cancelar toda la deuda con el FMI. Dejó en un 35% la relación de deuda respecto del PBI; la más baja de los últimos 60 años.

El gobierno neoliberal de Macri logró el record de endeudamiento internacional en el menor plazo, llevando al 100% la relación deuda respecto del PBI (Producto Bruto Interno). Para peor volvió al FMI con donde se endeudó en u$s 56.000 millones de dólares lo que generará a futuro un fuerte condicionamiento de dicho organismo respecto de las políticas a implementar. Algo parecido sufrió Alfonsín en 1983. La dictadura militar neoliberal de Martínez de Hoz multiplicó por 5 la deuda externa en 7 años.

Por último, el 85% de los argentinos vivimos del mercado interno; el comerciante necesita que su vecino tenga poder adquisitivo, el industrial necesita que el comerciante venda, los asalariados necesitan no perder terreno con la inflación y el país necesita que los que ganan mucho dinero no lo escondan en sociedades offshore.

 Pensá sin pasión qué modelo económico-social te incluye, cuál apoya a tu empresa, cuál defiende la soberanía energética y tecnológica, qué modelo endeuda al país y luego decidí tu voto.

ILUSTRACIÓN GRÁFICA: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY