EMERGE UN GIGANTE

EEUU es ahora un candidato al podio de los paraísos fiscales. No adhirió al protocolo de intercambio de información financiera desarrollado por la OCDE  que ya han firmado 97 países. Dicho protocolo tiene dificultades de implementación, pero es un paso muy importante, y la consecuencia es que EE UU está emergiendo como una guarida fiscal de primer orden para los extranjeros adinerados. Gracias a su resistencia a las nuevas normativas internacionales de divulgación de información, EE UU ha pasado a ser centro de interés de las grandes fortunas para depositar su dinero. Todo el mundo, desde los abogados londinenses hasta los trust suizos han visto la oportunidad y se han ofrecido a ayudar a los más ricos a trasladar sus cuentas corrientes desde las Bahamas o las Islas Vírgenes Británicas a Estados como Nevada, Wyoming o Dakota del Sur.

La decisión de EE UU de no sumarse a los estándares de la OCDE “representa un importante factor de crecimiento de nuestro negocio”, escribió el director ejecutivo de Bolton Global Capital, Ray Grenier, en un correo electrónico dirigido a los banqueros. La compañía está constatando cómo crece cada vez más el número de cuentas bancarias que se trasladan desde Suiza: la normativa de la OCDE fue “el inicio del éxodo”, resumió durante una entrevista.

La centenaria institución financiera europea Rothschild acaba de abrir oficina en Reno (Nevada),  Ahora se dedica a sacar las fortunas de sus clientes extranjeros de países como las Islas Bermudas, donde están sujetas a la nueva normativa de divulgación de información, e introducirlas en sus trust de Nevada donde están exentas. Otros también están dando el salto: la suiza Cisa Trust, con sede en Ginebra y especializada en el asesoramiento a los latinoamericanos más acaudalados, ya ha pedido permiso para abrir una filial en Pierre (Dakota del Sur), una decisión que responde, según su presidente John J. Ryan Jr., a las “necesidades” de sus clientes extranjeros.

La cuestión, en definitiva, no solo tiene que ver con la evasión fiscal que ciudadanos extranjeros realizan en sus países de origen, sino también con la entrada de capitales que provienen de actividades ilícitas y que constituyen un intento de lavado de dinero.

Según los datos de la ONU, cada año entran en EE UU al menos 1,6 billones de dólares con esta finalidad. Las entidades financieras saben que sus clientes está infringiendo las leyes de sus países de origen, y son ellas mismas quienes facilitan la fuga de capitales a través de sus filiales.

CÓMO INGRESO EEUU AL MUNDO OFFSHORE

En el post El relojito suizo explicamos porque Suiza es el decano de los paraísos fiscales, y en el post El invisible imperio británico vimos cómo hizo Gran Bretaña para  sembrar paraísos fiscales alrededor del mundo,  para que captaran fondos turbios que luego se digitan desde Londres a partir de sus ex-colonias y dominios de ultramar del poderoso imperio de otrora.

En el podio no podía faltar EEUU. Primero los gobernantes y funcionarios se resistieron a ser cómplices de semejante patraña, pero después Wall Street les hizo ver los beneficios mutuos,  y ya no importó el perjuicio no sólo al resto del mundo sino a su propia sociedad.

En los años 60, el capitalismo vivía su era dorada, los hogares  estadounidenses gozaban de abundancia y bienestar y aumentaban el consumo, Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia, ya estaban recuperadas de la segunda guerra mundial, Japón avanzaba en su desarrollo económico y las fugas de capital hacia el mundo offshore eran mucho menos importantes que las actuales, porque los movimientos de capital estaban regulados. Aunque el cambio estaba en marcha, ya que Gran Bretaña nutría al euromercado de Londres captando dinero “sucio” del resto del mundo.(2)

La banca de EEUU y Wall Street no podían competir con Gran Bretaña y Suiza para captar parte de esa masa de dinero proveniente de la fuga de capitales del resto del mundo porque estaban sometidos al control del Tesoro de EEUU, el Departamento de Justicia, la CIA y el FBI que podían reclamar como pruebas los registros de clientes, incautar cuentas de clientes y obligar a prestar testimonio a funcionarios estadounidenses con respaldo del Poder Judicial. A ello se sumaba el cumplimiento estricto del pago de impuestos y la tensión generada por la Guerra Fría.

KENNEDY, EL INGENUO

Aunque EEUU captaba dinero  fugado de América Latina ya que permitía a los extranjeros operar en bancos estadounidenses y Wall Street se aseguraba que EEUU no informara a  los gobiernos extranjeros sobre dicha maniobra, Kennedy  intentó frenar los flujos salientes de dinero desde EEUU a Londres, y puso un impuesto del 15% sobre los ingresos que obtuvieran los estadounidenses en operaciones realizadas en el exterior. Si bien, el objetivo fue frenar la exportación de capitales destinados a la compra de bonos extranjeros en Londres, el resultado fue el opuesto. El lobby de Wall Street rindió sus frutos y se pactó en silencio una solución de compromiso: “las corporaciones mantendrían legalmente su dinero en el mundo extraterritorial exentos hasta que lo repatriaran. Este concepto se llama Impuesto Diferido, y llegó para quedarse.

Las corporaciones mantienen ganancias en paraísos fiscales de forma indefinida, y ese dinero sólo es gravado cuando la empresa lo trae nuevamente al país para repartir dividendos a los accionistas, es decir que “ es como un préstamo que otorga el Gobierno sin fecha de reembolso”. Esto a su vez les reduce el costo financiero del dinero a las multinacionales y pone en desventaja a las empresas locales más chicas.  Las multinacionales buscan resquicios legales para repatriar ese dinero sin pagar impuestos o esperar una amnistía como la otorgada por George W. Bush en 2004 que ofreció a sus amigos repatriar dinero pagando una tasa del 5% en vez del 35%. (2)

CARTER, EL BIEN INTENCIONADO

A medida que se aceleraba la expansión del mundo offshore, la erosión de EEUU por dentro fue avanzando. Las crisis petroleras de los años setenta generaron inflación y los déficits registrados durante la guerra de Vietnam arrojaron al dólar en una espiral descendente. Carter nombró en la Reserva Federal a Paul Volcker conocido como “el halcón antiinflacionario”  quien endureció despiadadamente la política monetaria, e instó a establecer  un nuevo marco cooperativo internacional a través del Banco de Pagos Internacionales con sede en Suiza para lograr que otros países pusieran freno a la descontrolada creación del dinero en el sistema offshore. Pero los banqueros de Nueva York, en alianza con el Banco de Inglaterra y el Banco Nacional de Suiza aniquilaron la iniciativa. También Carter mandó hacer el primer estudio exhaustivo sobre las “guaridas fiscales” que se materializó en el “ informe Gordon” que condenaba la actividad de las jurisdicciones extraterritoriales como “sitios que atraen delincuentes y abusan de otros países”, e instaba a EEUU a ponerse a la cabeza de una enérgica campaña mundial. El informe fue publicado una semana antes que asumiera Reagan y quedó sepultado de inmediato. 

Los banqueros de Manhattan  empuñaban el sistema offshore para combatir las regulaciones que todavía existían en EEUU, y su slogan era “si no puedes vencer a los mercados extraterritoriales, UNETE A ELLOS”. El mensaje era inequívoco: Estados Unidos debía convertirse en un paraíso fiscal.

REAGAN, EL SOCIO DE WALL STREET

 Así en 1981 Reagan creó los Servicios Financieros Internacionales que permitió a los banqueros implementar en su país lo que antes sólo podían hacer en lugares como Londres, Zúrich o Luxemburgo: recibir y prestar dinero a extranjeros sin requisitos de encaje y con exención de impuestos municipales y estaduales. Esto era una carta blanca que con entusiasmo también siguieron los banqueros de Florida, California, Illinois  y Texas.

Los latinoamericanos usaban y usan a EEUU como sede  para la evasión fiscal a tal punto que ya en 1993,   la revista Time tituló: “Miami, la capital de Latinoamérica” y aludió al estatus cuasi extraterritorial de esa ciudad. Miami era al mismo tiempo “el Wall Street Latinoamericano” y una suerte de Hong Kong de las Américas por donde se canalizó la droga del Koumintang hacia EEUU, casi toda  la droga colombiana.  Pero también hubo bolsones de dinero de los “nuevos asiáticos” en California. Los europeos del Este y lo rusos utilizaron los estados de Arkansas, Oklahoma y Oregón para sus fraudes. Parte de las ganancias las lavaba Lansky como ya vimos en el post Paraísos Fiscales = Mafias, a través de bienes inmuebles en Florida previo paso por Bahamas, Panamá, Gran Caimán y otras Antillas.

Los intereses de los criminales de primera línea, de los servicios de inteligencia, de los estadounidenses acaudalados y de las corporaciones de EEUU convergían cada vez más estrechamente en el mundo extraterritorial u offshore. El sistema ayudaba a las empresas delictivas a imitar empresas legítimas y alentaba a las empresas legítimas a comportarse más bien como empresas delictivas.

LAS MAFIAS DE FIESTA

Aunque eran los impuestos y no la delincuencia lo que interesaba principalmente a las multinacionales, y el secretismo lo que interesaba a los bancos, las grandes familias estadounidenses del crimen organizado estaban especialmente complacidas con el paraguas político que las empresas y los espías colocaron sobre el mundo offshore.

Desde 2005 los bancos estadounidenses aceptan libremente las ganancias obtenidas a partir de una lista de delitos  cometidos fuera de EEUU. La ley anti-lavado especifica 65 delitos  que pueden usarse como causas para acusaciones de lavado de dinero si el delito se comete en EEUU.  Pero si se comete en el extranjero, ¾ de ellos incluidos el contrabando, el chantaje, la servidumbre, la esclavitud y todas las formas de evasión impositiva no integran la lista. (3)

A medida que los flujos financieros offshore ingresan a las economías de los países desarrollados, cada vez es más difícil distinguir entre “países normales y guaridas fiscales”. Esto no significa que el mundo offshore esté en decadencia, todo lo contrario, el mundo offshore se ha insertado en el mundo onshore, en otras palabras, el sistema extraterritorial ha ingresado a la economía política global.(4)

LOS TRUCOS PARA “SER Y NO PARECER”

El truco para “ser y no parecer” una guarida fiscal es que el país-guarida firma tratados respetables que le exigen intercambiar información con otros países, y luego crea los artilugios legales y formales para que las autoridades del país-guarida nunca tengan información para intercambiar. O sea mantienen el secretismo pero pueden mostrar tratados para reivindicarse como un país transparente.

EEUU vende confidencialidad financiera. El estado de Delaware es el mayor proveedor de secretismo corporativo extraterritorial, pero Nevada y Wyoming son los más opacos: hasta 2007 permitían las acciones “al portador” favoritas de mafiosos y narcotraficantes y admiten que las empresas tengan directores nominales (presta nombres) para ocultar la identidad de  los verdaderos propietarios. Nevada no comparte información sobre impuestos ni constitución de sociedades con el gobierno federal.

El notorio mercader de la muerte Viktor Bout,  inspiración del personaje que representa Nicolas Cage en “El Señor de la Guerra” (Lord of War), manejó gran parte de su negocio internacional de tráfico de armas a los talibanes y a numerosas organizaciones sanguinarias de todo el mundo a través de empresas con sede en Texas, Delaware y Florida(5).

En Suiza, el secreto bancario no puede ser violado según la ley penal, es decir que un banquero suizo no puede dar información financiera sin violar la ley, pero en Wyoming no existe el secreto bancario, el truco consiste en asegurar desde el principio que “no haya información disponible”. Las empresas pueden conservar toda la información disponible fuera del Estado y también pueden transferir el capital social de inmediato y en privado sin ninguna notificación pública.

 Cuando algunos miembros del Congreso y otros funcionarios quisieron cambiar estos aspectos, chocaron con un lobby feroz de los estados aludidos y con el Colegio de Abogados.

Delaware es el segundo estado más pequeño de EEUU después de Rhode Island.  Otro señuelo que utiliza para atraer empresas de todo el mundo es la “gobernanza corporativa” esto es, la forma en que los directores responden  antes los accionistas. Aquí se sigue al “regla del criterio empresarial”, según la cual los jueces no pueden cuestionar a los directores corporativos si estos no han violado alguna regla en forma flagrante de manera que la mala praxis está protegida. Así más de la mitad de las sociedades que cotizan en bolsa están constituidas allí. Esas empresas no tienen su sede principal en Delaware, sino que están constituidas allí y siguen las leyes de ese estado en lo referido a la organización interna de las empresas y su funcionamiento.

Una oficina de la calle North Orange 1209 en la ciudad de Wilmington (Delaware) alberga la exorbitante cantidad de 217.000 empresas. Este sería virtualmente el edificio más grande del mundo, es la oficina de Corporation Trust, sin embargo es un edificio bajo, de ladrillos amarillentos con un modesto toldo estilo pizzería. Desde el punto de vista legal, aquí está  Ford, General Motors, Coca Cola, Intel Corp. Google Inc. Hewlett Parckard,  muchos otros gigantes corporativos mundiales incluida gran cantidad de sociedades vehiculares (fondos de inversión con empresas ofsfhore detrás).  La Corporation Trust, además de constituir y prestar domicilio legal, también brinda servicio de hacer y recibir notificaciones, citaciones judiciales, etc.

Por eso, cuando Barak Obama criticó a la Casa Uglant de la Islas Caiman porque albergaba 18.000 empresas y dijo: “O bien es el edificio más grande del mundo, o bien es la mayor estafa al fisco que se tenga memoria”, Anthony Travers presidente de los Servicios Financieros de la Isla Caiman, replicó de inmediato: “Obama haría mejor en mirar hacia Delaware”.

(1) Gaggero Jorge “Tributos, Fuga de Capitales Y Globalización”

(2) Shaxson Nicholas “Las Islas del Tesoro”

(3) Baker Raymond Capitalism’s Achilles Heel Dirty Money Cap 4

(4) Palan Ronen The Offshore World

(5) US Corporations Assosiated with Viktor Bout: Subcomisión Permanente de Investigaciones del Senado  de EEUU (2009).

DISEÑO GRÁFICO: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY