LA INESTIMABLE COLABORACIÓN DE LAS MAFIAS

Tráfico de drogas y armas, prostitución, juego clandestino o extorsión constituyen las principales fuentes de capitales ilícitos; y esos distintos tráficos a veces tolerados, cuando no fomentados, por los estados, generan anualmente 1,5 billones de dólares,  de los que un tercio -500.000 millones de dólares- procedería solamente de la droga.(1)

Cabe recodar que el estudio más exhaustivo de los flujos financieros ilícitos que cruzan las fronteras fue realizado por la organización Global Financial Integrity (Integridad Financiera Mundial GFI) presidida por Raymond Baker. En el mismo se estimó  que  el dinero delictivo proveniente del narcotráfico y crimen organizado en general sólo representa el 36% de los fondos que transitan por los paraísos fiscales.

El profesor universitario británico, Ronan Palan, jefe del departamento internacional de la Universidad de Sussex y autor de la obra “The Off-Shore World” (Cornell Press University, 2003) sostiene que los paraísos fiscales están implicados en todos los escándalos, ya que disponen de la facultad de “legalizar” el dinero procedente de actividades ilegales en la medida en que la vigilancia de los capitales que transitan por las zonas offshore es muy difícil.(1)

A semejanza de la droga, el dinero sucio procedente del tráfico ilegal pasa a ser para los bancos e instituciones financieras que se prestan a operaciones de blanqueo una adicción que tiene los mismos efectos que los estupefacientes sobre los individuos.

A través de un circuito complejo y arriesgado, el dinero negro transita por una multitud de sociedades pantalla esparcidas a lo largo de los paraísos fiscales del planeta antes de rehabilitarse en los respetables bancos de los grandes centros financieros internacionales. Su detección es difícil. El único verdadero detector, a escala planetaria, es la balanza mundial de pagos, cuestión muy técnica que será abordada a futuro.

El procedimiento del blanqueo debe su nombre a una técnica ideada por un mafioso de Chicago de los años 20 deseoso de librarse del dinero acumulado por la venta clandestina de alcohol en la época de la “ley seca”. En un arrebato de inspiración puso en práctica una idea sugerida por la mafia local comprando una cadena de lavanderías donde se paga en efectivo.(1)

Lo único que tenía que hacer al final de cada jornada de trabajo era añadir dinero sucio a las ganancias del día y depositar todo ello en el banco, poniendo buen cuidado en declarar al fisco la totalidad del ingreso, incluyendo así el dinero blanqueado. Más tarde, en los años 50-60 las mafias, previendo las modificaciones del mercado del consumo, recurrieron a las cadenas de comida rápida como las pizzerías para blanquear el dinero sucio, dando así nacimiento a la “Pizza-connection”. Estas técnicas a estas alturas parecen irrisorias.(1)

La época del blanqueo de dinero en lavanderías y pizzerías hoy está relegada a la prehistoria del blanqueo.

Actualmente las sumas en cuestión son enormes y para su blanqueo requieren técnicas sofisticadas, lo que ha dado nacimiento a un nuevo oficio “el financiero-criminal”, es decir, un ingeniero financiero que despliega sus conocimientos en actividades de naturaleza criminal. El blanqueador recibe una comisión de aproximadamente el 8% de la suma que transita por las transferencias electrónicas, mientras que el contrabandista que cruza fronteras con maletines de dinero sólo obtiene el 5%. Por ejemplo las SWIFF (sociedades de telecomunicaciones financieras interbancarias mundiales) y las CHIPS (cámaras de compensación de los sistemas de pago interbancarios) manejan diariamente cerca de un billón de dólares.

La identificación, tanto del donante inicial como del beneficiario final, se vuelve más difícil en cuanto que el “reciclador”, mediante una comisión sustancial en cada fase de la operación, puede pasear el dinero de cuentas offshore a sociedades pantalla, hasta que encuentra un refugio decente al capital. Así un capital ilegal depositado en las islas Caimán puede, después de un rodeo por Hong Kong y Singapur, encontrarse en Luxemburgo para ser invertido a continuación en la inmobiliaria de lujo parisina. Aunque gana mucho, el reciclador está obligado a obtener resultados. Responde con su vida por el éxito de la operación de blanqueo. En realidad responde con su vida… durante el resto de su vida.

Por evidentes e imperiosos motivos de seguridad, la mafia no puede tolerar a los amateurs o charlatanes y prefiere limitar sus riesgos al máximo. Cualquiera que participe en una operación de blanqueo se convierte en un rehén para toda la vida. Si se le permite, con permiso de sus patronos, reconvertirse a otras actividades, su puerto de anclaje sigue siendo su actividad inicial: La validación de un dinero de origen indecente. Cautivo dorado, pero cautivo. Además de la transferencia electrónica de capitales, que es la estrella del blanqueo, existen otras técnicas diversas vinculadas al juego, a las transacciones de metales preciosos, así como a la transferencia por “border smuggler”: contrabandistas de frontera.

En el juego: El dinero negro se invierte en casinos con la compra de fichas de juego que luego se reconvierten en cheques, ésta es la técnica de las “fichas falsificadas”.

En la compra-venta de joyas y oro en efectivo: El producto de la reventa del metal precioso se deposita con toda legalidad en una cuenta del banco.

La transferencia por “border smuggler”: Una multitud de pequeños contrabandistas de fronteras, compran en los bancos cheques de viaje o divisas. En Estados Unidos, cualquier persona puede retirar hasta 10.000 dólares en líquido. Una vez en el extranjero, los contrabandistas almacenan el efectivo o los cheques de viaje en una cuenta bancaria legal.

En 1993 en Nueva York el FBI, intrigado por un flujo anormal de envíos desde la oficina local de correos, ordenó una investigación. El descubrimiento fue impresionante: los cárteles colombianos, mediante “hormigas” procedieron, durante casi un año, a hacer transferencias a cuentas ubicadas en Panamá por un importe global diario del orden de 100.000 dólares realizado por medio de modestos envíos cuyo valor para cada operación no excedía de 1.000 dólares.

Desde Panamá los fondos recogidos se reenviaban a una sucursal bancaria de Hong Kong. La operación permitió el blanqueo de 198 millones de dólares en menos de un año. La distribución de los fondos entre los distintos mafiosos beneficiarios se hacía gracias los signos distintivos registrados en el dorso del giro postal que permitían la localización de cada envío y su pertenencia.

Otra estratagema de legalización del dinero ilícito: La creación de una sociedad pantalla cuyo objeto es recoger fondos y “donativos de caridad” para falsas congregaciones religiosas.

No obstante, ante la enormidad de las sumas en juego, la mafia no dudó a veces en tomar el control total de un banco para convertirlo en una fábrica de blanqueo de dinero.

El inventor del “banco pirata” es José Antonio Fernández, gran importador de marihuana colombiana a Estados Unidos en los años setenta. A través de toda una serie de sociedades pantalla, Fernández consiguió tomar el control de la “Sunshine State Bank” de Florida, transformándola en una blanqueadora gigante durante una decena de años, hasta que lo detuvieron en 1984.

La tecnología del siglo XXI agregó el Bitcoin como nueva herramienta a considerar por las mafias. Garantiza anonimato casi total aunque todavía en etapa de experimentación

Ante la amplitud del fenómeno los siete países más industrializados, el G7, fundó en julio de 1989, fecha del aniversario de la Revolución Francesa, el “Grupo de acción financiera internacional” (GAFI) contra el blanqueo de capitales. Pierde por goleada ante la mafia.

Cómo y donde comenzó?

En el Caribe, el desarrollo de los paraísos fiscales se remonta al momento en que  Al Capone fue condenado en 1931 por evasión fiscal, su socio Meyer Lansky se interiorizó en el desarrollo de artilugios para sacar el dinero mafioso de EEUU, lavarlo e ingresarlo nuevamente sin ninguna mácula. Hábil operador de la mafia, logró echar por tierra todos los cargos penales elevados contra él hasta el día de su muerte en 1983.

Lansky comenzó a operar con bancos suizos en 1932,  usando la técnica del “autopréstamo”. Primero sacaba dinero de EEUU en valijas, diamantes, cheques bancarios, acciones al portador imposibles de rastrear; colocaba el dinero en cuentas suizas secretas, por medio de un Anstald (similar a una fundación) de Liechtenstein para agregar más anonimato y hermetismo; el banco suizo después le hacia un préstamo, y así el dinero regresaba limpio a casa y hasta podía deducir del Impuesto a las Ganancias los intereses de dicho préstamo. (2)

Hacia 1937, Lansky ya había comenzado a operar casinos en Cuba, fuera del alcance de las autoridades fiscales estadounidenses, y junto con sus socios erigió allí un imperio de negocios ligados al juego, las carreras y las drogas. Cuba era un verdadero “centro de lavado” para las mafias y el sitio más decadente del planeta (3).

Los vínculos de Lansky con la dirigencia cubana de derecha contribuyeron  a atizar la furia que terminó por llevar a Fidel Castro al poder en 1959.

Lansky, se mudó a Miami mientras buscaba su nueva Cuba. Tenía que encontrar un lugar lo bastante pequeño y corrupto para poder comprar su dirigencia política, situado muy cerca de EEUU de modo que los apostadores pudieran ir y venir a voluntad. También necesitaba un “tirano poderoso” que estuviera en condiciones de garantizar la estabilidad a toda costa pasara lo que pasara. Era preciso repartir el dinero de la mafia a diestra y siniestra de modo tal que, en caso de que cualquier otro tirano tomara el poder, necesitara de la mafia para garantizar su propia estabilidad. (3)

El lugar perfecto era Las Bahamas. Lansky puso manos a la obra para convertir esta “colonia británica”, dominada por una oligarquía de comerciantes  blancos corruptos, en la principal jurisdicción confidencial para el dinero sucio de toda América. En 1961 ya había iniciado operaciones a gran escala, y convenció previo pago de un soborno de 1.8 millones de dólares,  al Ministro de Finanzas Stafford Sands (un blanco racista) para  que convirtiera  en “ delito penal la violación del secreto bancario”. El argumento usado fue que había más de 1.000 millones de dólares de la mafia que irían a parar a la isla. Sands no tenía problemas en despertar la ira de EEUU con tal de conseguir esos flujos financieros. El administrador colonial británico M.H. Parsons no quería quedar involucrado y advirtió en un Memo a sus superiores en Londres. Todo indica que Londres dio luz verde, de modo que Lansky construyó su imperio.

En 1973, Lynden Pindling un dirigente político progresista condujo a Las Bahamas a su independencia y a pesar de estar financiado por Lansky,  los jugadores offshore huyeron en tropel. Según Milton Grundy (influyente abogado offshore), “ no es que Pindling hubiera dicho o hecho algo en contra de los bancos, es que era negro” (4)

Por suerte para la mafia y allegados, muy cerca están las Islas Caimán hacía donde empezó a fluir el dinero a raudales. Grundy graduado en Cambrige y autor de varios libros sobre las finanzas extraterritoriales, cuenta que en su primera visita a las Islas Caimán, las vacas deambulaban por el centro de la ciudad, había un solo banco, una sola calle asfaltada y no existía el sistema telefónico. En 1967, para competir con Las Bahamas, se aprobó  la primera ley de trust redactada por Grundy, con el beneplácito de la City de Londres y la oposición de Hacienda,  y en el transcurso de unos pocos meses la Isla Gran Caimán ya estaba conectada a la red telefónica internacional  y el aeropuerto operaba con aviones comerciales.

En Gran Bretaña había dos grupos con enfrentada opinión: por un lado los “recaudadores del Ministerio de Hacienda” virulentos opositores a los paraísos fiscales y el “Ministerio de Asuntos Exteriores” que se oponía pero en forma más matizada; por el otro lado estaba el “Banco de Inglaterra” el militante más ruidoso a favor de los paraísos fiscales y el “Ministerio para el Desarrollo de Ultramar” que bregaba por el “supuesto progreso de las colonias británicas” (4)

El Banco de Inglaterra impuso su criterio y Gran Bretaña, a los efectos de proteger la “libra esterlina” excluyó la misma como moneda oficial de las colonias británicas, así nació el dólar caimanés que desde 1974 tiene una  cotización fija de  1.20 por dólar estadounidense. También alentó la formación de consejos administrativos mediante elecciones con exclusiva participación de representantes de la población local, con el claro objetivo de ocultar que detenta el poder real.

Desde entonces y hasta hoy, la realidad indica que: el gobernador es designado por la Reina bajo recomendación del gobierno británico, quien preside el consejo de administración donde participan los caimaneses; el gobernador está a cargo de la defensa, la seguridad interna, nombra al jefe de policía, al comisionado de quejas, al fiscal general, y otros altos funcionarios. El tribunal final de apelaciones es el Consejo Privado del Reino con sede en Londres. Los billetes de dólar caimanés llevan la imagen de la reina británica y el himno nacional es el mismo “God Save the Queen . Si tiene 4 patas, mueve la cola y ladra, “es un perro”.

Situación actual

Según el Gafi,  el mal es profundo,  la contaminación amplia y hay que agregar que su lista está incompleta.

Afirma que, una treintena de países aparecen contaminados por los narcodólares, de ellos trece en América Latina (Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, Haití, México, Panamá, Paraguay, Perú, El Salvador y Venezuela), cuatro en Asia (Birmania, Pakistán, Tailandia y Camboya), ocho en el antiguo bloque soviético (Polonia, Bulgaria, Rusia y las Repúblicas musulmanas de Asia Central), tres en Oriente Medio (Turquía, Siria, Líbano) y dos en África (Nigeria y Guinea).

Los países occidentales también están contaminados por el dinero sucio, a la cabeza, naturalmente, Estados Unidos, dividido desde el tiempo de la prohibición en los años 20, entre grandes familias mafiosas. En Italia, cuna de la mafia, la comisión parlamentaria antimafia consideró que los narcodólares representaban el 15% de las sumas colocadas en la Bolsa de Italia, mientras que en Alemania, la “Pizza connection” habría permitido blanquear entre 2 y 5.000 millones de dólares.

En Francia, un escandaloso informe del Centro de Análisis y Prevención del ministerio de Asuntos Exteriores implica a empresas petroleras y a militares franceses en el tráfico. “El África subsahariana francófona sigue siendo una puerta de entrada al sistema financiero internacional. Las compañías petroleras participan en la opacidad del negocio del oro y son partes involucradas en el proyecto de zona franca de Sao-Tomé, que según todos los indicios será un eslabón importante en la criminalización de los intercambios comerciales y financieros.

En Europa el Principado de Liechtenstein, puerto de 40.000 compañías offshore, dice no disponer de datos sobre depósitos bancarios extranjeros.

Chipre, por su parte, desde el hundimiento del antiguo bloque soviético pasó a ser un puerto del capital ruso, seguramente debido a las afinidades socioculturales entre estos dos países ortodoxos. En un expediente especial dedicado a las “Mafias del Mundo”, el semanario francés l’Express indica que el Banco Central de Nicosia autorizó, en 1992, la creación de 2.892 sociedades offshore, de las que el 53,5% pertenece a hombres de negocios de Europa del Este, con lo que quintuplicó en un año el número de estas sociedades de régimen fiscal especial. Más de 10.000 rusos consideran la parte griega de la isla como su segunda patria y han llenado la villa portuaria de Limassol de restaurantes rusos e incluso han asegurado la edición de dos periódicos en lengua rusa.

Uno de los últimos paraísos fiscales surgido, que además pretende ser el más potente, es Las Seychelles. El gobierno de esta isla del océano Índico adoptó, en noviembre de 1995, el “Seychelles economic development act”, que concede la inmunidad a los inversores extranjeros contra toda persecución criminal y una protección total contra cualquier medida de decomiso de sus bienes, a menos que los actos de violencia o el tráfico de drogas se hayan cometido en el territorio de Seychelles. El importe inicial de la inversión que permitía beneficiarse de tal protección se fijó en 10 millones de dólares.

Nauru: Este estado de la Micronesia (Pacífico), de 21 km2 para diez mil habitantes, es la república más pequeña del mundo. 400 bancos y sociedades offshore están registrados en la NAC (Nauru Agency Corporation) por donde, según el banco central de Rusia, transitaron en 1999 más 80.000 millones de dólares.

CONCLUSIÓN

Las mafias son sociedades criminales  de envergadura planetaria, que disponen de medios superiores a muchos estados del tercer mundo. Manejan decenas de miles de millones de dólares al año producto de todo tipo de ilícitos que “blanqueo mediante” son parte de los flujos financieros legales.

Todo el sistema financiero mundial está usufructuando el dinero proveniente de hechos ilícitos y esto es posible gracias al secreto bancario y el anonimato de las empresas offshore. Todos los líderes mundiales saben de ello pero los ricos del mundo y las multinacionales, que financian las campañas proselitistas, prefieren compartir con los mafiosos la existencia de las “guaridas fiscales”. Todo ocurre bajo el silencio impecable de los “medios independientes” de información.

(1)René Naba, traducido por Caty R. –  Txacala

(2)Nicholas Shaxson: Las Islas del Tesoro

(3)Jeffrey Robinson: The Sink how Banks, Lawyres and Accountants Finance Terrorism and Crime (Como los bancos, abogados y contadores lavan los dineros del terrorismo y el crimen)

(4)R.T. Naylor: Hot Money and the Politics of Debt

(5)Paul Sagar, investigador

ILUSTRACIÓN: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY