OFFSHORES LEGALES PERO ILEGITIMAS

Es común que los titulares de offshores, ante las críticas por el ocultamiento  sobre el origen de sus bienes, la motivación de sus actos o sus repentinas e inexplicables riquezas nos respondan con la pequeña pero contundente frase  “ES LEGAL”” y la repitan como un código de salvaguarda o un escudo de impunidad. Entonces, si efectivamente sus pasos se dan dentro del terreno de lo legal porqué sus conductas nos dejan el enorme vacío que siempre abre la desconfianza.(1)

Quizá la respuesta requiera primero de diferenciar lo legal de lo legítimo. Lo legal se apega al derecho, está dentro de un marco jurídico, nos limita a lo que se puede o no hacer desde la visión de la ley. Lo legítimo además implica seguir un camino correcto, justo, auténtico, moral y ético. Lo legítimo se simboliza con lo que se alcanza con justicia, lo que se merece, lo legal en cambio puede simbolizarse con un sello oficial.

Si en la actualidad hablásemos de porque alguien roba en una tienda ponerlo en medio de la plaza del pueblo y cortarle la cabeza como se hacía hace muchos años ¿podrá ser ello legal? Sí, podría serlo, en nuestro ordenamiento jurídico no lo es, pero puede haber otros países, otras realidades sociales y culturales que sí que lo consideren legal, pero ¿es legítimo? Seguro que la gran mayoría de nosotros considera que por muy legal que se considere en algunos sitios, legítimo no lo es.(2)

Lo mismo podríamos decir de otros casos que en nuestro país son consideradas auténticas (y por supuesto ilegales) aberraciones como por ejemplo maltratar a una mujer, lapidar a alguien por adulterio o torturar a alguien hasta la muerte por su condición sexual, entre otros muchos casos, pero que en otros países siguen teniendo y tienen la condición de legales, están amparados y protegidos por la ley y se perpetran en nombre de la ley, ¿pero son legítimas todas esas acciones? . La grandísima mayoría no lo consideramos legítimo por muy legal que pueda ser.

 La Real Academia Española dice que  legal es aquello que resulta “prescrito por ley” y legítimo es aquello que es “justo”.

Si bien las leyes suelen crearse con la intención de ser legítimas, y de hecho el hecho de ser leyes las confieren de cierto nivel de legitimidad, su aplicación e incluso el propósito con el que algunas son creadas puede no serlo.

Por ejemplo, en la Alemania nazi era considerado delito ocultar o incluso no denunciar a un vecino judío. Según la legalidad del país, lo legal sería contribuir a entregar a dichas personas. Sin embargo, una gran cantidad de personas salvaron la vida gracias a que muchos ciudadanos se opusieron, como hiciera por ejemplo el llamado “Ángel del Gueto de Varsovia”, Irena Sendler. Se trata de un claro ejemplo de cómo lo legítimo puede ser ilegal, así como de que lo legal puede ser ilegítimo. (3)

De este modo, podemos percibir que lo legal a veces ignora lo justo. Por ello  podemos preguntarnos ¿Son las leyes siempre legítimas?

¿ POR QUÉ LAS OFFSHORES SON LEGALES?

Las sociedades offshores son legales porque el sector financiero, los ricos y las multinacionales poseen el poder económico, las influencias sobre los políticos y vinculaciones judiciales necesarias para sancionar  y sostener leyes que les permitan hacer legal lo ilegítimo, esto es, ocultar patrimonio y evadir impuestos,  es decir,  romper el contrato social con el resto de la sociedad que afronta todos los gastos para sostener todo tipo de servicios e infraestructura que las mismas personas y empresas usan y abusan.

A la evasión fiscal que  es una transgresión a la ley tributaria, es decir un delito en si misma se suma la elusión fiscal  donde los contribuyentes usan los resquicios de la ley, actuando dentro de los márgenes (muchas veces difusos) permitidos por la normativa para pagar mucho menos impuestos. La normativa que los centros financieros extraterritoriales brindan a los individuos y corporaciones, agrega miles de millones al mundo offshore.

¿Cuál es la parte legítima de robarle a la sociedad recursos indispensables para salud, educación, seguridad, infraestructura (caminos, diques, etc. )? ¿Cuál es la parte justa  de las leyes que permiten la existencia de las sociedades offshores ? ¿Cuál es la parte ética de las leyes que protegen el secreto bancario ?

Para dimensionar lo terrible que es que un sector tenga tanto poder para hacer legal lo ilegítimo, imaginemos por un momento que el sector de los “violadores seriales” tuviera el poder para sancionar una ley que establezca que “dado el impulso natural del violador, es permitido que los mismos violen a mujeres y niños”. Así, si la sociedad cuestiona una violación, el violador, respondería: “ES LEGAL”. Recordemos que  la esclavitud y el apartheid eran legales.

Definitivamente, las sociedades offshores son ILEGÍTIMAS por donde se las mire. No podemos admitir como sociedad que exista un grupo menor de personas que declare sin ponerse colorado, que tienen sociedades offshores y que eso es LEGAL, porque en mi barrio, eso se traduce en “TE ROBO CON LA LEY Y ADEMÁS ME CAGO EN VOS Y EN TU FAMILIA”.

Nadie que recurra a una sociedad offshore persigue fines legítimos y la mayor parte, pero no la única, obedece a la evasión fiscal y lavado de activos. El estudio más exhaustivo de los flujos financieros ilícitos que cruzan las fronteras fue realizado por la organización Global Financial Integrity (Integridad Financiera Mundial GFI) presidida por Raymond Baker. En el mismo se estimó que el dinero delictivo proveniente del narcotráfico y crimen organizado  representó 36%, el dinero de la corrupción política y empresarial representó 4%, y el tercer componente, el más importante, con 60% de participación,  correspondía a las transacciones comerciales que hacen las empresas  a través de las fronteras, es decir, lo que llamamos comercio internacional, mediante la evasión y elusión fiscal.

Hay ricos, gobernantes y sindicalistas que jamás hubieran compartido una cena con narcotraficantes como Pablo Escobar líder del cartel de Medellín, con Amado Carrillo Fuentes conocido con el sobrenombre de “Señor de los Cielos” que fue el líder del cartel de Juárez, o con Khun Sa conocido como el Rey del Opio, sin embargo comparten “paraísos fiscales” , iguales métodos para crear sociedades offshores y todos gozan del secretismo bancario. Si “hilamos fino” hay muchas coincidencias entre ellos.

Está claro que los ricos y las multinacionales, prefieren sostener los paraísos fiscales, aunque ello favorezca a narcotraficantes, tratantes de personas, terroristas, traficantes de armas y todo tipo de delitos.

Los gobiernos son cómplices porque prefieren combatir ese tipo de delitos “a los tiros” (hasta ahora sin resultado alguno), cuando sería muchísimo más eficiente, cortar el flujo financiero eliminando el secreto bancario y las sociedades y fundaciones que se ocultan unas a otras, es decir combatiendo de verdad a los paraísos fiscales.

“El cuarto poder” brilla por su ausencia, y es lógico porque la mayoría del llamado “periodismo independiente” es totalmente dependiente del establishment (Conjunto de personas, instituciones y entidades influyentes en la sociedad o en un campo determinado, que procuran mantener y controlar el orden establecido).

SOLUCIÓN OBVIA

 Los paraísos fiscales son conocidos, tolerados y hasta fomentados desde hace años, porque benefician a una elit, a costa del resto de la sociedad. Abogados, contadores, asesores fiscales, funcionarios, empresas, individuos. Nadie considera estar haciendo algo malo, todos simplemente creen estar haciendo su trabajo.

Por eso, lo peor no es que haya individuos que recurran a los paraísos fiscales para lavar dinero, financiar terrorismo, evadir impuestos o esconder los frutos de la corrupción. Gente mala hay en todos lados. Lo terrible es que conociendo lo que está pasando, el resto siga sin hacer nada para frenarlo. Si los paraísos fiscales se basan en el secretismo, hay que combatirlos con la transparencia. Si la opacidad se logra escondiendo a un individuo detrás de cadenas de sociedades, fideicomisos y testaferros para que pueda cometer delitos sin ser descubierto, hay que exigir que se identifique a ese individuo, llamado el “beneficiario final”.(4)

No podemos ni debemos aceptar algo sólo porque es legal, también debe ser legítimo. Debemos lograr que un día lo legal y lo legítimo converjan en las acciones del gobierno.

(1) FUNDAR Centro de Análisis e Investigación – Mexico

(2) LaWebLegal.com

(3) Castillero Mimenza Oscar

(4) Knovel Andres Pagína 12 – Solución obvia

ILUSTRACIÓN: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY