FIRMAS DE AUDITORÍA

Se las conoce como “las cuatro grandes”, son las firmas de auditorías más importantes del mundo, a saber: PricewaterhouseCoopers (PWC), Ernest& Young, KPMG, Deloitte & Touche. Son empresas gigantescas, en 2008 PWC empleaba a más de 146.000 personas y generó ganancias por 28.000 millones de dólares; pasó a ser la empresa profesional más grande del mundo.

Los auditores ocupan un lugar muy especial en la economía globalizada. Sus auditorías son las herramientas principales mediante las cuales la sociedad de cada país conoce y regula a las corporaciones más grandes del mundo, se podría decir que son “la policía privada del capitalismo”.

Sin embargo, detrás de los más grandes escándalos corporativos hay una auditoría fallida. El caso Enron (2001) fue uno de los mayores escándalos de la historia económica. La empresa energética Enron se declaro en quiebra. Primer distribuidor energético a nivel global, facturaba 100.000 millones de dólares anuales. ¿Cómo algo tan enorme pudo llegar a esa situación? Fácil: era todo un engaño.

La empresa fue fundada en 1985, y en 1997 la compañía descubrió en toda su expresión lo que es la ingeniería contable o contabilidad creativa. Pasivos (deudas) que se convirtieron en activos (acreencias), préstamos que se computaban como ingresos, deuda maquillada, beneficios inflados daban como resultado un balance impecable con ganancias que permitían premiar a los CEOs con honorarios increíbles.

Los accionistas vivían engañados, hasta que una revisión de las cuentas por parte de las autoridades contables afloró deudas escondidas y elementos ocultos fuera de balance que daba la impresión de que la empresa estaba saneada. Poco a poco el mundo Enron fue cayendo. Más de 10.000 millones en valor contable que se esfumaron. Miles de ahorristas perdieron su inversión.

La firma de auditoría era la 5ta más importante “Arthur Andersen”.  Fue partícipe del engaño cuando  bajo la presión de los CEOs  hicieron la vista gorda para mantener el enjuague contable vivo.

Este escándalo fue después superado por WorldCom (en 2003) y Lehman Brothers y Washington Mutual (ambas en 2008 tras el último crash). 20.000 empleados perdieron su trabajo, la consecuencia lógica del desastre. Esto muestra que la corrupción también existe a lo grande en el sector privado.

Las mismas firmas de auditorías tienen un papel protagónico en el mundo offshore, sin embargo ninguna esta en el radar de los medios de comunicación.

The Paradise Papers es una sorprendente filtración del bufet de abogados Appleby, la más grande de la historia, una acusación condenatoria del sistema económico mundial y otra revelación de cómo los ricos están robando a los pobres, La reina Offshore (Isabel II), los nuevos ricos rusos, Lewis Hamilton, Nicole Kidman y Keith Urban han tenido miles de columnas dedicadas a ellos, cobertura total; al igual que el grupo habitual de nombres corporativos  como Apple, Nike y Glencore (compañía minera mundial), pero ¿qué hay de las cuatro firmas de contabilidad que firman las auditorías multinacionales y elaboran las estrategias de evasión fiscal también? ¿Qué hay de los cerebros?

Las “cuatro grandes”, además de ser clientes del estudio Appleby,  han estado en el centro de todas las evasiones impositivas y  fraudes  fiscales de la última década, pero logran escapar de la tapa de los medios y de la ley, porque ellos mismos han hecho las leyes.

DE CÓMO HACER LEYES

Todos los países del mundo tienen una ley para regular los distintos tipos de sociedades, generalmente llamada ‘ley de sociedades comerciales”. Se distinguen claramente aquellas que establecen la “responsabilidad ilimitada de los socios (ej.: Sociedad Colectiva”) de las otras cuyos socios tienen una “responsabilidad limitada” a su aporte de capital (ej.: SRL-Sociedad de Responsabilidad Limitada, o SA-Sociedad Anónima). Esto significa que en las sociedades en las cuales los socios tienen responsabilidad ilimitada, los mismos responden con todo su patrimonio personal ante los acreedores de la sociedad. En cambio, en los sociedades de responsabilidad limitada, los socios responden ante los acreedores de la sociedad solo con el patrimonio de la sociedad (el patrimonio personal queda a salvo).

El concepto de “responsabilidad limitada” se introdujo a mediados del siglo XIX enfocado particularmente en las actividades comerciales e industriales con cierta controversia porque se temía que erosionara las normas de responsabilidad, pero se justifico con el argumento de que la protección alentaría las inversiones y fomentaría la actividad económica. No obstante, había una condición: las corporaciones debían aceptar que sus cuentas fueran sometidas a una auditoria apropiada y que dichas auditorias se publicaran a fin de que fuera posible estar al tanto de sus actividades.

Por entonces, los servicios prestados por profesionales, entre ellos los auditores contables, eran prestados mediante una sociedad colectiva donde los mismos eran responsables ilimitadamente por los errores que pudieran cometer y a cambio estaban sometidos a normas menos estrictas en términos de revelar información de sus estados contables. No cabe duda que la responsabilidad solidaria e ilimitada de las firmas de auditoría era una muy buena idea, dado el papel especial que desempeñaban estas empresas en la vigilancia del capitalismo moderno.

En 1995, la firma de auditoría PricewaterhouseCooper (PWC) elaboro junto al estudio jurídico Mourant du Feu & Jeune  (uno de los estudios jurídicos que integran el circulo mágico del offshore) un proyecto de ley que creaba una sociedad hibrida llamada “sociedad colectiva de responsabilidad limitada” LLP (Limited Liability Parnetship)  con el objetivo de proteger el patrimonio de los socios de PWC pero sin perder los beneficios legales e impositivos de una sociedad colectiva. El problema era como hacer aprobar la ley en Gran Bretaña., aunque antes en 1989, los auditores habían logrado el derecho a ser sociedades de responsabilidad limitada (LLC – Limited Liability Company) aunque pocas firmas de auditorías hicieron la conversión porque la mayoría no quería verse obligada a publicar sus cuentas. (1)

En 1991, en EEUU, las firmas de auditorias habían logrado imponer su influencia  en la legislatura del estado de Texas y en cuatro años, la ley de responsabilidad limitada, se extendió a la mitad de los estados.

El Reino Unido se resistía a implementar una ley de LLP, pensaban por una vez en forma correcta que “si es imposible demandar a los auditores, se vuelve difícil aparentar decencia”, pero las firmas de auditoría tenían otro plan: una vez que cayera el Reino Unido, caería todo Europa y el resto de las colonias, y para ello decidieron buscar una legislatura extraterritorial que resultara fácil de influenciar, hacer aprobar la ley de LLP, luego amenazar con relocalizarse  si el Reino Unido no aprobaba su propia ley. Lo intentaron en la Isla de Man y en Guernesey donde fueron rechazados, pero Jersey resulto más permeable y el proyecto de ley resulto aprobado entre gallos y media noche por una legislatura formada por políticos pueblerinos que no comprendían en absoluto la complejidad de las finanzas internacionales. (1)

Con la ley aprobada por Jersey en la mano, las firmas de auditoría volvieron a la carga en Londres, amenazando en relocalizarse si el  Reino Unido no aprobaba la suya. El Financial Times que percibía cual era la verdadera situación escribió “Quieren mantener la idea de mudarse al offshore como cachiporra para amenazar al gobierno si no les otorga una ley de LLP.  Sin embargo los contadores y auditores alinearon tras de sí a la mayor parte de la prensa financiera británica y agitaba la clásica chicana de que el gobernó estaba en contra de las empresas. La campaña funciono y Gran Bretaña aprobó su ley de LLP en 2001.

Las “cuatro grandes” firmas de auditoría pasaron a ser sociedades colectivas con responsabilidad limitada, gracias a lo cual, conservaron los beneficios fiscales y la poca obligación de información y además ahora tenían responsabilidad limitada.  Ernest & Young paso a ser una LLP en 2001, KPMG en 2002, PWC y Deloitte & Touche en 2003.

Las clausulas de responsabilidad limitada, eliminaron los incentivos más poderosos para el autocontrol  en las profesiones corporativas del derecho y las auditorias contables y ayudan a explicar la oleada de fraudes corporativos desde esa fecha en adelante, incluida la gran crisis mundial de 2008.

LAS AUDITORIAS EXTERNAS SON REALMENTE INDEPENDIENTES ?

Por ley, los auditores de la compañía están obligados a dar una opinión independiente sobre los estados financieros de una compañía. En la práctica, sin embargo, la independencia del auditor puede verse comprometida por numerosos factores.

Un factor clave en la erosión de la independencia es  si existe una relación duradera entre auditado y auditor, porque los honorarios  del auditor dependen de su permanencia y se pueden desarrollar relaciones agradables con la administración de la empresa. Esto finalmente erosiona la agudeza técnica  del  profesional, un ingrediente clave para una auditoría efectiva.

A lo largo de los años, numerosas compañías llenas de escándalos recibieron un visto bueno de sus auditores. Los críticos pidieron una rotación obligatoria de las firmas de auditoría con el argumento  de que un auditor de período fijo tendría poca presión para aceptar las prácticas dudosas, y por otro lado los auditores entrantes mirarían de nuevo los estados financieros corporativos y podrían no estar dispuestos a respaldar prácticas dudosas pasadas.

Las grandes firmas contables se opusieron a estos cambios. Pero su oposición a las reformas se vio debilitada por el colapso bancario de 2007-2008, que demostró que casi todos los principales bancos en dificultades habían recibido una buena nota de sus auditores y en algunos casos los bancos colapsaron a los pocos días de recibir un certificado de buena salud.

OLIGOPOLIO

En realidad, el mercado de auditoría de las principales empresas está dominado por “las cuatro grandes” : PwC, Ernst & Young, , KPMG y Deloitte & Touche. Entre ellos, auditan aproximadamente el 99% del FTSE 100 que  es el índice bursátil de referencia de la Bolsa de Valores de Londres y está compuesto por las 100 compañías de mayor capitalización bursátil del Reino Unido y la mayoría de las empresas del FTSE 250 (son las 250 que siguen). Los sucesivos gobiernos no han logrado dividir a las cuatro grandes empresas para aumentar la competencia y el suministro de servicios de auditoría a grandes empresas. A medida que el colapso bancario planteaba antiguas preguntas sobre la independencia del auditor y reforzaba las llamadas a la rotación la Unión Europea pidió que las compañías cotizadas cambien sus auditores cada diez años  o por lo menos que cada 10 años liciten nuevamente el servicio.

Si bien la licitación y la rotación de los auditores son bien intencionadas, no abordarán las deficiencias en las auditorías. Las cuatro grandes firmas  tienen un oligopolio en el mercado,  y hoy  están intercambiando clientes entre sí. La rotación tampoco aborda los procesos asociados con la producción de una auditoría.

Como firmas del sector privado, las empresas de contabilidad seguirán dependiendo de los CEOs de la compañía para su nombramiento y honorarios.  La rotación del auditor no aborda la dependencia de tarifas.

Las presiones del mercado sobre los auditores para ofrecer auditorías sin concesiones son débiles. El mercado del servicio de auditaría  es diferente a cualquier otro porque está exigido por la ley. En un mercado normal, los productores de bienes y servicios deficientes pueden ser expulsados ​​del mercado, pero eso no se aplica a los auditores, ya que la ley exige que las empresas y otras organizaciones compren una auditoría. A pesar de todas las deficiencias, los contadores han conservado su monopolio del mercado de auditoría. En los mercados, los productores de bienes o servicios deficientes pueden ser demandados y en quiebra, pero los auditores disfrutan de la “responsabilidad limitada” que supieron conseguir con el cambio de ley antes mencionado.

PRIMER INTENTO:

Comparto la propuesta que hace el profesor Atul K. Shah de la Universidad de Suffolk (Reino Unido)  en su último libro “Reinventar la educación contable y financiera: para un planeta solidario inclusivo y sostenible” de revisar los métodos y el contenido de la educación contable y financiera, y alinearlos hacia un futuro más inclusivo, afectuoso y sostenible.

Dice: “Existe un creciente reconocimiento global de la desigualdad económica y la agitación social, y el enfoque se ha trasladado recientemente a cuestionar las principales instituciones del capitalismo: poder económico, mercados financieros, bancos y corporaciones gigantes. Las teorías que se han enseñado en las escuelas de negocios en los últimos cuarenta años suponen que la codicia es buena para toda la sociedad y el materialismo es la clave para la felicidad y la realización duraderas. Miles de profesores y académicos enseñan estos modelos y teorías como si fueran científicos, objetivos y libres de cualquier prejuicio cultural. Las generaciones enteras aprenden sobre contabilidad y finanzas sin ningún sentido de la historia, la política, la ética y la cultura, y los límites del cálculo técnico y el dinero”.

Hay que volver a poner las ciencias económicas al servicio de la humanidad.

(1) Nicholas Shaxson: “Las Islas del Tesoro”

DISEÑO GRÁFICO: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY