LAS CARTAS SOBRE LA MESA

Hoy manda la lógica de las finanzas, que es la peor condena para la humanidad. Cuando el valor supremo es el enriquecimiento en si mismo, la economía deja de ser un instrumento para la sociedad. El dinero que fluctúa gracias a la libre circulación de capitales se ha concentrado por encima de los gobernantes de los estados y hoy el sistema financiero es un poder mucho más fuerte que la política. (1)

La información que se pudo conocer por las filtraciones conocidas como Panamá Papers y Paradise Papers no hace más que confirmar con documentación que las grandes compañías, los ricos del mundo y los corruptos evaden impuestos y ocultan sus riquezas en guaridas fiscales llamadas “paraísos fiscales” aprovechando el secretismo financiero-societario y legislaciones por ellos mismos creadas que hacen legal lo ilegítimo.

Así, ahora podemos afirmar que empresas multinacionales como Nike, Apple, Facebook, Disney, Microsoft y personalidades como la Reina Isabel II, Bono, George Soros, y siguen las firmas….bajo el eufemismo de “planificación fiscal” y sociedad offshore mediante, no pagan impuestos en sus países de origen para pagar poco y nada en las guaridas fiscales.

La lista de empresarios  argentinos es inagotable, además de las famosas Fleg Trading y Kagemusha (nombre de una película japonesa que se puede traducir como “la sombra del guerrero”) de Mauricio Macri y flia, continua con el grupo Perez Companc, el grupo Bridas de la familias Bulgheroni, De Narváez, los Blaquier (Ingenio Ledesma), Claudio Belocopit (Swiss Medical Group), Frávega, Coto, Saguier (La Nación), Magnetto (Clarín), Cementera Loma Negra (Amalita), la más dulce de todas Arcor (Pagani), y muchos pero muchos más. (2)

Casi todas las sociedades offshores de argentinos, han sido constituidas por el estudio Mossack-Fonseca con intervención de estudios de abogados de Uruguay; el más activo es el JP Damiani & Asociados que actúa en nombre de sus clientes argentinos.(2)

Los canales financieros para la fuga de capitales los proveen los bancos internacionales como el J.P. Morgan, HSBC, Santander, Galacia, Citi, etc.  “En Argentina la pérdida anual de ingresos fiscales por las maniobras de las multinacionales asciende a los 21.000 millones de dólares, que son equivalentes al 4,4 por ciento del PIB”, sostiene el economista británico Alex Cobham. La magnitud de los abusos en relación al producto sólo es superada por Zambia, Guyana, Chad,  Pakistán, Islas Comoras y Guinea. Es una porción enorme de los recursos fiscales que Argentina pierde a manos de los abusos fiscales de las multinacionales y los esquemas montados por sus asesores contables.

CÓMO PARAR LA SANGRÍA

Para acabar con los abusos facilitados por el mundo offshore se requieren tres elementos: 1) intercambio automático de información universal que incluya a Estados Unidos y toda Europa, 2) la creación de registros públicos de beneficiarios finales de las empresas offshore y 3) la publicación de informes país por país de las actividades de las multinacionales. “Esas medidas complicarían a los paraísos fiscales”.

Ahora bien, ¿ qué acciones y consecuencias implica cada una de ellas ?. Intentaré una reducida y no técnica explicación:

Intercambio automático de información universal

El objetivo es crear una red global de intercambios que permita que la información financiera fluya regularmente entre los países, implica la transmisión sistemática y periódica de información financiera de los contribuyentes desde el país de origen (donde están los datos financieros: fondos y activos escondidos) al país de residencia (domicilio real del titular de esos fondos)  referidas a diferentes categorías de ingresos (dividendos, intereses, ganancias por la venta de activos financieros, saldos de cuentas bancarias, titulares o apoderados, incluyendo fideicomisos y fundaciones, etc). A los efectos de estandarizar la información, el G-20 y el Consejo de la OCDE aprobaron  en 2014 la Norma de Información Común (CRS por sus siglas en inglés – Common Reporting Standard). Allí se  hace un llamamiento a los gobiernos para que los mismos obtengan información detallada de las cuentas bancarias que las  instituciones financieras de cada país  deberán informar a sus gobiernos y éstos  intercambiar la información en forma automática con otras jurisdicciones sobre una base anual, es  decir una vez por año.

El CRS (Reporte Comùn Estandarizado)  incluye modalidades técnicas y tecnológicas para la armonización de la información. Esto es quizás el paso más importante dado hasta ahora en la lucha contra le evasión y elusión fiscal mundial. Actualmente son 101 jurisdicciones comprometidas, de las cuales 56 se comprometieron a intercambiar información a partir de 2017 (Argentina) y otras 45 en 2018.

Sin embargo todavía estamos lejos de hacer temblar de miedo a los países con prácticas impositivas perjudiciales y desleales.

Los problemas empiezan en la capacidad técnica  que el gobierno de cada país posee para recoger la información que supuestamente brindarán las instituciones financieras, para luego compartirla. Los países  con escasos presupuestos de administración tributaria y poca capacidad técnica avanzada no podrán ni ofrecer ni recibir información.

Otro inconveniente, es que los países pueden elegir con quien intercambiar información, es decir, un país firma el convenio multilateral donde acepta la forma y el modo de compartir informaciòn (CRS), pero luego debe firmar convenio bilateral de reciprocidad, y allí es cuando elige con qué paìs va compartir informaciòn y con cual no. Esto es aprovechado por reconocidos paraísos fiscales como Suiza, que firmó el Convenio de Intercambio de Información Automática, pero aduce que no firmará convenios bilaterales con paìses de dudosas credenciales democráticas  (¿?). Al respecto, la derecha conservadora de la Unión Democrática Suiza (UDC/derecha conservadora)  exige que no  se establezcan acuerdos con Argentina, India, Brasil, Rusia, Arabia Saudita, China, los Emiratos Árabes Unidos, Sudáfrica, Indonesia, México y Colombia. En realidad, el tema apunta a evadir el compromiso de cumplir con el CRS, pero firmó el mismo para no quedar en evidencia como paraíso fiscal.

 EEUU no firmó el convenio multilateral de intercambio de información automática, pero tiene el suyo propio. En 2010 aprobó la Ley de Cumplimiento Tributario de Cuentas Extranjeras (FATCA – Foreign Account Tax Compliance Tax) que exige  a las instituciones financieras extranjeras (convenio bilateral mediante) remitan a las autoridades fiscales estadounidenses información sobre aquellos ciudadanos estadounidenses que tengan cuentas en dichas entidades por un valor superior a u$s 50.000. Es decir, por la presión que sólo puede hacer EEUU para la firma de convenios bilaterales, consigue informaciòn de fondos de sus ciudadanos pero no brinda ninguna informaciòn de ciudadanos extranjeros que tengan fondos en bancos en EEUU. Una joya.

Registro Púbico de Beneficiarios Finales

El beneficiario final es el verdadero dueño de fondos y activos ocultos en los paraísos fiscales, usa varias empresas offshore y utiliza el sistema mamushka (muñeca rusa también llamada matrioshka donde la muñeca más grande tiene otra màs chica adentro y ésta a su vez tiene otra, y así sucesivamente).

Si los paraísos fiscales se basan en el secretismo, hay que combatirlos con la transparencia. Si la opacidad se logra escondiendo a un individuo detrás de cadenas de sociedades, fideicomisos y testaferros para que pueda cometer delitos sin ser descubierto, hay que exigir que se identifique a ese individuo, llamado el “beneficiario final”.

Este reclamo encabezado por distintas organizaciones no gubernamentales (ONGs – una de las más importantes es Tax Justice Network -Red de Justicia Impositiva) no es utópico, ya existe. Una Directiva de la Unión Europea de 2015 exige crear registros centrales de “beneficiarios finales”.  Aunque muchas de estas leyes representan un gran avance hacia la transparencia, el diablo siempre está en los detalles. Por un lado, no existe un registro similar para fideicomisos. Para que un registro sea efectivo debe incluir a todos los tipos de entidades. De lo contrario, cualquiera que quiera permanecer oculto, elegirá la forma jurídica más opaca. También es necesario definir a quién se considerará “beneficiario final”, para que los requisitos no sean tan exigentes que queden muchos afuera. Igualmente importante es que la información esté disponible online para que cualquier persona, especialmente una autoridad de otro Estado pueda acceder a ella. Otro detalle relevante es que la información esté digitalizada y en formato de datos abiertos. De esta forma, las autoridades podrían cruzar la información de quienes figuran como beneficiarios finales con sus declaraciones juradas, registros civiles y migratorios, consumos de tarjeta de crédito y extractos bancarios, para descubrir casos de ocultamiento o falsedad. Y lo más difícil, que los paraísos fiscales también los tengan.

Informe país por paìs de las actividades de las multinacionales. CbCR

En esencia, las grandes multinacionales tienen que entregar una declaración anual, denominada Reporte País por País (CbCR – Country by Country Report), en el que desglose elementos claves de los estados financieros de cada una de las jurisdicciones en las que tiene presencia. El CbCR proporcionará a las autoridades tributarias de cada país visibilidad sobre las ganancias, ingresos, impuestos pagados y causados, empleados, capital, ganancias retenidas, activos tangibles y actividades de negocio.

Así queda al descubierto si una empresa tiene en un país 300 empleados, fabrica 1.000.000 de unidades y sus ventas fueron $ 10.000.000, no puede tener casi todas sus ganancias en otro país (ej: Islas vírgenes), donde sólo tiene 4 empleados y un teléfono.

GOOD NEWS – BUENAS NOTICIAS

Facebook comenzará a facturar sus ventas y pagar impuestos en cada país

“Nos movemos a un modelo de ventas local”. Con este título, Facebook emitió  un comunicado que confirma que comenzará a facturar sus ventas localmente en cada país, y ya no lo hará más en Irlanda, donde tiene radicada las oficinas internacionales. Esto implica, por supuesto, que pasará a pagar impuestos por esas ventas en cada país, tal como se lo reclamaban distintos gobiernos alrededor del mundo.

(1) René Passet, Economista francés

(2) Tomas Lukin Periodista

ILUSTRACION: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© Cr. DANIEL ROY