SUIZA 2° PARTE

SUIZA Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Suiza tenía hacía tiempo la obligación constitucional de proteger a los refugiados políticos, pero en 1933, después de la asunción de Hitler, aprobó una ley que denegaba efectivamente el asilo automático a los refugiados judíos alegando que no eran refugiados políticos sino raciales. A fin de facilitar la discriminación en los puestos de frontera, Rothmund (Jefe de Policía de Suiza) persuadió a la Gestapo de que estampara en los pasaportes judíos la letra “J”. Sin embargo muchos suizos recibieron y protegieron a los inmigrantes judios y protestaron a viva voz contra el brutal tratamiento.(1)

Cuando estalló la guerra Suiza intensificó sus restricciones y expulsó por la fuerza a muchos judíos que habían atravesado montañas para huir de los nazis,  mientras que exigió a los judíos locales que mantuvieran económicamente y cuidaran por su cuenta a los  judios que llegaron antes.  A los refugiados se los sometía a un profundo interrogatorio, mientras que el “capital ” se beneficiaba con derecho de asilo sin indagación alguna. En 1942 Suiza cerró del todo sus fronteras a los judios, los que lograron entrar legalmente, eran los pocos afortunados que habían permitido a los suizos lucrar con su desgracia. Un empresario alemán , había vendido su fábrica de calzados de Berlin a una empresa suiza a cambio de una visa de ingreso garantizado al país alpino. (2)

Las principales empresas industriales alemanas, incluidos los fabricantes de armas e IG Farben el gigante de la industria química que fabricaba el gas tóxico  usados en los campos nazis de la muerte, contrataron a fiduciarios y gerentes suizos para organizar marcos jurídicos secretos de propiedad. Los agentes suizos que representaban a Hermann Goering, Joseph Goebbels y al propia Hitler los ayudaron a almacenar en su país gran cantidad de valores, oro y obras de arte provenientes de galerías saqueadas en toda Europa.(2)

En 1941 Suiza prestó a Alemania 850 millones de francos mientras que los fabricantes suizos hacían grandes negocios ya que  suministraban armas, e instrumentos de precisión contribuyendo de esta forma a financiar la guerra de Alemania. Los banqueros suizos habían devenido en operadores financieros profacistas.(3)

En 1945, cuando la victoria aliada era inminente, Suiza acordó con los aliados congelar la propiedad alemana y devolverla a sus dueños originales y cesar las transacciones con los nazis, pero los abogados de los aliados pronto descubrieron que había evasiones y resquicios legales que producían una aplicación lenta y gradual de las nuevas medidas. Cuando los aliados aumentaron la presión , Suiza advirtió a Gran Bretaña que el cambio de leyes para autorizar la apertura de los bancos a una búsqueda de activos sin herederos, podría implicar también una autorización para investigar cuentas británicas en los bancos suizos. Gran Bretaña se llamó a silencio. Suiza jugaba a dos puntas ya que al mismo tiempo se firmó un acuerdo entre funcionarios suizos y alemanes  mediante el cual los primeros se comprometían a recibir 3 toneladas de oro fundido saqueado a los judíos y gitanos. (2)

Luego de la rendición de Alemania, EEUU presionaba  y quería sancionar a Suiza, mientras que Gran Bretaña se mostraba muy tibia y entorpecía la aplicación de sanciones. Suiza hizo dos cosas: en lo formal, le pidió a la Asociación de Banqueros Suizos que hicieran una auditoria para identificar las cuentas pertenecientes a victimas de los nazis, y por otro lado otorgó un préstamo a Gran Bretaña y Francia para asegurar la indulgencia de parte de los aliados. La primer auditoría arrojó unas decenas de cuentas y la suma de 482.000 francos. En 1956, bajo presión de organizaciones judías se realizó la segunda auditoría que determinó 86 cuentas y 862.000 francos.

Estelle Sapir vio a su padre por última vez a través de un alambre de púas en el sur de Francia antes que lo llevaran a morir en un campo de concentración en Polonia, pero antes él le había explicado minuciosamente dónde estaba depositado su dinero. Después de la guerra Sapir concurrió a varios bancos de Gran Bretaña y Francia  donde se rastrearon las cuentas y se le entregaron los contenidos sin presentar obstáculos. Luego acudió a Suiza al banco Credit Suisse con un comprobante que databa de 1938, y el empleado que la atiende le dice: “Muéstreme el certificado de defunción de su padre”, a lo que ella respondió “Ni Himmler, ni Mengele ni Hitler quisieron firmarlo”. En las sucursales del Credit Suisse de todo el mundo la rechazaron en veinte oportunidades entre 1946 y 1957.(4)

En 1995 aumentó la presión de los judíos estadounidenses y la nueva auditoría mostró 775 cuentas y 38.000.000 de francos. En 1996 hartos ya de estar hartos, EEUU  presionó a Suiza para que aceptara una investigación independiente al mando del ex presidente de la Reserva Federal de EEUU, Paul Volcker, al mismo tiempo que estaban en marcha varios procedimientos judiciales de acción colectiva en los tribunales estadounidenses. La Comisión Volcker halló otras 53.886 cuentas vinculadas al Holocausto(4) y en Agosto de 1998 los bancos suizos acordaron el desembolso de 1.250 millones de dolares para saldar los juicios de acción colectiva. El Credit Suisse acordó pagar a Estelle Sapir 500.000 dolares luego de descubrir por fin la cuenta de su padre.

Como vemos, tuvieron que pasar más de 50 años para que los bancos suizos devolvieran dinero correspondiente a los judíos, de manera que decir que el secreto bancario lo pusieron para proteger el dinero judío de los nazis es una mentira. De todas maneras por 50 años los bancos suizos usaron dinero ajeno y no pagaron ningún interés.

NOTICIAS: NUEVO VOCABULARIO

Atento a que este blog tiene por objeto informar a la mayor cantidad de ciudadanos sobre los efectos nocivos de la evasión fiscal de las empresas multinacionales, es necesario conocer un vocabulario técnico que nos ayude a interpretar las noticias.

BEPS (del inglés «Base Erosion and Profit Shifting», en español «Erosión de la base imponible y traslado de beneficios») es el término que designa internacionalmente, las estrategias de planificación fiscal utilizadas por las empresas multinacionales para aprovecharse de las discrepancias e inconsistencias de los sistemas fiscales nacionales y trasladar sus beneficios a países de escasa o nula tributación, donde las empresas apenas ejercen casi nula actividad económica y eludir de esta forma el pago del impuesto a las ganancias.

La realidad ha puesto de manifiesto la necesidad de una mayor cooperación internacional para luchar contra estas prácticas y el proyecto BEPS iniciado por el G-20 y la OCDE tiene como objetivo principal el establecimiento de mecanismos y herramientas para que los gobiernos puedan combatir las estrategias  empresariales internacionales dirigidas a la reducción de la tributación.

La OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), no está dentro de la ONU, es un foro, (tiene 35 miembros) donde se analizan y se establecen orientaciones sobre temas de relevancia internacional. El principal requisito para ser miembro es liberalizar progresivamente la libre circulación de bienes y servicios.

 La OCDE  presentó en julio de 2013 un Plan de Acción que diagnosticó los principales problemas que había que afrontar relativos a las BEPS. Este plan recibió el respaldo en la Cumbre del G-20 en San Petersburgo en 2013;  se incluyen quince medidas cuyo desarrollo debe permitir combatir el problema de la evasión fiscal de las empresas multinacionales. Entre dichas medidas está el CbCR (Country by Country Report) o Informe País por País que propone un nuevo análisis de la documentación sobre los precios de transferencias (comercio entre filiales de la misma empresa), pero para que este plan sea efectivo debería canalizarse a través de la ONU que podría presionar a los países y empresas cerrandoles el camino al crédito en caso de incumplimientos. Además, son miembros de OCDE algunos paraísos fiscales de reconocida trayectoria como Luxemburgo, Gran Bretaña, Suiza y países con baja tributación como  Irlanda, Holanda y Bélgica. No me imagino a Suiza y Luxemburgo luchando a brazo partido para que cada multinacional informe exactamente cuánto gana en cada país.

Debe formarse un ente supranacional en la ONU, que tenga facultades de auditoria con poder sansionatorio.

Hasta la próxima….

(1) Jonatan Steinberg – Why Switzerland ?

(2) Tom Bower – Blood Money

(3) Martín Meier, Stefan French y otros – Informe Comisión Independiente de Expertos

(4) Nicholas Shaxson – Las Islas del Tesoro.

ILUSTRACIÓN: Lic. GRISELDA CATRAMBONI

© DANIEL ROY